Aterrizar en Lanzarote significa notar inmediatamente lo que falta: rascacielos, skylines verticales, edificios que compiten por el cielo. En su lugar, casas bajas y blancas que se integran con el paisaje volcánico. No es casualidad ni falta de desarrollo, sino el resultado de una elección política y cultural precisa.
En los años setenta, el artista y arquitecto César Manrique intuyó que el boom turístico podría destruir el alma de la isla. Convenciendo a las instituciones locales, impuso límites urbanísticos rigurosos: edificios bajos, colores tradicionales, nada de publicidad invasiva. La arquitectura debía dialogar con la naturaleza, no dominarla. El resultado es un paisaje coherente que en 1993 llevó a Lanzarote a ser reconocida como Reserva de la Biosfera por la UNESCO.
El Hierro ha dado un paso más allá. Con una población reducida y un turismo voluntariamente limitado, la isla ha elegido apostar por la autosuficiencia energética y por la protección ambiental. Desde 2014, gracias a la central Gorona del Viento, la isla cubre gran parte de sus necesidades con energía renovable, convirtiéndose en un laboratorio global de sostenibilidad.
La Gomera está siguiendo un camino similar, con el objetivo de ser autosuficiente antes de 2030 mediante microredes renovables y un turismo controlado. En las tres islas el principio es el mismo: el paisaje es un bien común y el turismo debe ser una herramienta, no un fin.
La paradoja es evidente. Limitando el crecimiento, estas islas han aumentado su propio valor. Atraen menos turistas, pero más conscientes. Generan menos presión ambiental y mantienen una fuerte identidad cultural. Mientras las islas mayores de Canarias enfrentan protestas contra el overtourism y crisis de vivienda, Lanzarote, El Hierro y La Gomera muestran que decir "no" puede ser una forma de visión de futuro.
La lección es universal. En un mundo que asocia crecimiento con expansión infinita, estas islas demuestran que el límite puede ser una estrategia de libertad, capaz de preservar belleza, identidad y futuro.
Fuentes
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Fundación César Manrique – fcmanrique.org
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UNESCO Biosphere Reserves – Lanzarote, El Hierro
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Gorona del Viento – El Hierro Wind-Hydro Station