El papel de los jóvenes en la sociedad contemporánea: desafíos y oportunidades

Scritto il 16/02/2026
da Redacción

¿Cuántos jóvenes hay en el mundo?

Según datos de las Naciones Unidas, en 2024 los jóvenes de entre 15 y 24 años representan aproximadamente 1.200 millones de personas, equivalentes al 16% de la población mundial. De estos, la mayor proporción se concentra en el África subsahariana y en el sur de Asia, donde el llamado "dividendo demográfico", la abundancia de fuerza laboral joven, representa al mismo tiempo un enorme recurso potencial y un desafío estructural para los sistemas económicos y sociales locales.

En Europa el panorama es opuesto: la población envejece y los jóvenes representan una proporción cada vez menor del total. En Alemania, Italia y España, los menores de 25 años son respectivamente el 10%, el 10,5% y el 11% de la población nacional: un dato que hace aún más valioso cada inversión en las nuevas generaciones.

Una generación bajo presión: el trabajo

El mercado laboral global continúa penalizando de manera desproporcionada a los jóvenes. Según la OIT (Organización Internacional del Trabajo), en 2023 la tasa de desempleo juvenil mundial era del 13%, el nivel más bajo de los últimos 15 años, y sin embargo en términos absolutos había todavía 64,9 millones de jóvenes de entre 15 y 24 años sin trabajo en el mundo.

Dato OIT 2023: 64,9 millones de jóvenes desempleados en el mundo. La tasa de desempleo juvenil es aproximadamente tres veces superior a la de los adultos en la mayoría de los países.

Las disparidades geográficas siguen siendo dramáticas. El mundo árabe ostenta el récord de la tasa de desempleo juvenil más elevada, superior al 25% en países como Jordania y Túnez. En el polo opuesto, el este de Asia y el Pacífico registran los valores más bajos, impulsados por economías como la japonesa, donde la práctica ausencia total de desempleo juvenil está, sin embargo, compensada por una crisis demográfica de largo plazo.

En Italia la tasa de desempleo juvenil se sitúa en torno al 18-20%, muy por encima de la media europea (aproximadamente el 14%). En España supera el 25%, convirtiéndola en uno de los contextos europeos más difíciles para quienes buscan trabajo por primera vez. Los Países Bajos y Alemania, por el contrario, mantienen tasas inferiores al 6%, gracias a sistemas de formación dual, que alternan estudio y prácticas empresariales, entre los más eficaces del mundo.

Los jóvenes agentes de cambio: del activismo al emprendimiento

Lejos de ser una generación pasiva, los jóvenes de hoy son frecuentemente protagonistas de transformaciones profundas. El movimiento Fridays for Future, nacido en 2018 de la protesta solitaria de la joven sueca de dieciséis años Greta Thunberg frente al Parlamento de Estocolmo, se convirtió en poco tiempo en uno de los movimientos juveniles más grandes de la historia moderna.

En septiembre de 2019, durante la Global Week for Future, más de 4 millones de personas (la mayoría jóvenes estudiantes) salieron a las calles en 163 países del mundo para exigir acción urgente sobre el clima. En Alemania manifestaron 1,4 millones de personas en un solo día; en Italia más de un millón, con marchas en decenas de ciudades. El pico absoluto se registró en la Semana Global de Acción por el Clima de septiembre de 2019, que reunió a 7,6 millones de participantes: el récord mundial de participación en una campaña civil transnacional.

Fridays for Future: más de 7,6 millones de participantes en la semana del 20 al 27 de septiembre de 2019 en 163 países. 

Desde Kenia hasta India, desde Estados Unidos hasta Japón, los jóvenes han transformado la protesta en propuesta: redes de startups verdes, proyectos de economía circular, campañas de sensibilización digital. En India, el Fridays for Future local, fundado por la joven Sidha Ravi, logró que se enviaran más de un millón de correos electrónicos al ministro de Medio Ambiente en oposición a normativas ambientales consideradas insuficientes, llevando el tema a la agenda mediática nacional.

Las oportunidades de un mundo conectado

Lo digital ha rediseñado de manera estructural las oportunidades disponibles para las nuevas generaciones. En China, el programa Mass Entrepreneurship and Innovation generó entre 2015 y 2020 más de 100 millones de nuevos puestos de trabajo ligados a la economía digital, muchos de ellos ocupados por menores de 30 años. En Kenia, la plataforma M-Pesa permitió a miles de jóvenes emprendedores acceder a servicios bancarios y poner en marcha micronegocios, dando la vuelta al modelo tradicional de inclusión financiera.

En Bangladesh, el programa "Digital Bangladesh" formó a más de 500.000 jóvenes en competencias tecnológicas entre 2009 y 2022. En Europa, los programas Erasmus+ han permitido a más de 12 millones de jóvenes formarse y trabajar en el extranjero desde 1987 hasta hoy, con un impacto medible en la movilidad social y en la construcción de identidades europeas compartidas.

Qué pide la sociedad a los jóvenes y viceversa

La relación entre las nuevas generaciones y las instituciones está marcada por expectativas mutuas frecuentemente defraudadas. Por un lado, la sociedad exige a los jóvenes flexibilidad, capacidades digitales avanzadas y resiliencia ante un mercado laboral precario. Por otro, los jóvenes piden ser escuchados, tener representación y disponer de espacios concretos de participación política y civil.

Según el Eurobarómetro 2023, el 71% de los jóvenes europeos declara querer comprometerse para mejorar su comunidad, pero solo el 34% considera que su voz es tenida en cuenta por las instituciones. Cerrar esta brecha es uno de los desafíos más urgentes para las democracias contemporáneas.

Invertir en los jóvenes: en su formación, en su salud mental, en el acceso equitativo a las oportunidades, no es solo un acto de justicia social, sino una elección estratégica para el futuro de toda la colectividad. Los países que han sabido hacerlo (desde Corea del Sur hasta Finlandia, desde Canadá hasta Ruanda) han construido economías más dinámicas y sociedades más cohesionadas.