Desertificación subtropical: un desafío silencioso en las áreas insulares

Scritto il 26/02/2026
da Redacción

Cuando se habla de crisis climática, el imaginario corre hacia eventos extremos. Sin embargo, uno de los procesos más relevantes avanza lentamente: la desertificación. No es solo arena que avanza, sino suelos que pierden fertilidad, agua y biodiversidad.

A nivel global, una proporción significativa de las tierras emergidas está sujeta a degradación. Las consecuencias afectan a la seguridad alimentaria, la estabilidad económica y las migraciones. En las áreas subtropicales el problema es especialmente delicado: las precipitaciones irregulares y la fuerte irradiación solar hacen el suelo vulnerable.

Las Islas Canarias representan un caso emblemático. El clima seco, los suelos volcánicos y la presión antrópica crean un equilibrio frágil. En los últimos años, la variabilidad climática ha acentuado la tendencia hacia períodos de sequía más largos, alternados con lluvias breves e intensas que aumentan la escorrentía y la erosión.

El nudo central es el agua. Canarias utiliza tanto acuíferos subterráneos como plantas de desalinización del agua marina, que en algunas islas cubren una parte muy relevante de la demanda. La desalinización garantiza el suministro, pero conlleva costes energéticos elevados y no resuelve la pérdida de fertilidad del suelo.

Las respuestas más eficaces combinan innovación y tradición: mejora de la eficiencia hídrica, recuperación de los bancales agrícolas, sistemas de recogida de agua de lluvia, reforestación con especies autóctonas.

La desertificación subtropical no genera titulares porque no explota. Sin embargo, modifica lentamente el paisaje y las posibilidades de futuro. Es una cuestión de tiempo — y de decisiones políticas.