Fuerteventura ha sabido capitalizar sus recursos naturales para convertirse en un destino de referencia para el turismo deportivo. Con temperaturas todo el año en torno a los 21 °C y más de 2.800 horas de sol al año, ofrece un clima ideal para las actividades al aire libre. Los vientos alisios constantes (más de 300 días al año) convierten la isla en un paraíso para el windsurf y el kitesurf: la playa de Sotavento, en Costa Calma, acoge cada verano los campeonatos mundiales de las disciplinas de vela, atrayendo a miles de atletas y aficionados. La exposición y la amplitud de las bahías garantizan olas adecuadas tanto para principiantes como para profesionales. La presencia de numerosas escuelas de surf y centros de vela confirma que Fuerteventura es reconocida a nivel mundial como punto de referencia para los deportes acuáticos.
El ciclismo en carretera y el mountain bike constituyen otra palanca estratégica. El variado territorio ofrece recorridos para pedalear: las subidas volcánicas (p. ej. el Alto de Betancuria) y las carreteras panorámicas atraen a ciclistas aficionados y profesionales. El municipio de La Oliva, en particular, ha promovido un rico calendario de eventos deportivos: entre ellos la carrera MTB Fuertebike, el Corralejo-Lobos Swim Challenge (natación en aguas abiertas) y carreras de trail running como las Las Calderas 88K. El objetivo es distribuir la ocupación turística a lo largo de todo el año: las playas para las carreras pedestres, las carreteras para los ciclistas, las escuelas para los surfistas. Esta estrategia "turismo-deporte-medioambiente" ya ha incrementado las llegadas en temporada baja (turismo invernal +47,5% respecto a 2019), reduciendo la extrema estacionalidad de la isla.
Un ejemplo destacado es el futuro Wave Park Resort en Corralejo: será el primer parque de olas artificiales de Europa integrado con un resort, piscinas y centro spa. Este proyecto tiene como objetivo convertir a Fuerteventura en un destino de surf durante todo el año, aprovechando la tecnología en armonía con la reserva natural cercana (Parque Natural de las Dunas de Corralejo). Se prevé un flujo turístico continuo, con surfistas internacionales, entrenadores y familias. Las infraestructuras deportivas existentes también se están potenciando: el Cabildo invierte en carriles bici, áreas de entrenamiento y equipamiento para deportes acuáticos.
Retos y sostenibilidad: el flujo turístico orientado al deporte genera presión sobre los frágiles recursos naturales (dunas, costas, senderos interiores). Por ello se han introducido medidas de protección: algunas zonas protegidas con accesos limitados y sistemas de reserva online para las competiciones, reglamentos anticontaminación (uso del motor prohibido en áreas marinas protegidas) e iniciativas de sensibilización ambiental entre los visitantes (p. ej. recogida de basura durante las carreras). Fuerteventura ha obtenido certificaciones Qally Coast por la calidad sostenible de sus playas, mostrando atención al medio ambiente. Las empresas locales (hoteles, escuelas) promueven prácticas ecológicas: energías renovables, materiales reciclados, menús de km 0. Sin embargo, no faltan aspectos críticos: el exceso de tráfico rodado y la escasez de agua dulce deben gestionarse con rigor. Los grupos de interés deben monitorear los impactos (erosión, consumo hídrico) y adecuar los planes de infraestructuras (aparcamientos exteriores, redes hídricas reforzadas, lanzaderas ecológicas) para no sobrecargar la isla.
Economía local: el turismo deportivo está generando importantes repercusiones económicas. Además de incrementar la facturación de hoteles y restaurantes, crea demanda de guías especializados, profesores de surf, alquiler de bicicletas y equipamiento, y estimula sectores como el wellness (spa y fisioterapia deportiva) integrados en los hoteles. El efecto positivo se aprecia en toda la isla: no solo en las zonas costeras, sino también en los pequeños núcleos del interior (p. ej. Villaverde, Pájara), donde surgen B&B y restaurantes rústicos para acoger a los deportistas. Según datos del Cabildo, el aumento de los eventos deportivos ha generado múltiples puestos de trabajo temporales (instructores, organizadores, técnicos).