En Comgest, confiamos en nuestro enfoque de inversión orientado al crecimiento de calidad, basado en una investigación bottom‑up. No creemos que la IA marque el fin del software tal como lo conocemos. Incluso cuando el acceso a datos propietarios es desigual, la IA puede permitir maneras más económicas, rápidas e innovadoras de aprovechar la información disponible, incrementando la intensidad competitiva y, potencialmente, trastocando el panorama actual. Al igual que ocurrió con el desarrollo de las telecomunicaciones y los albores de Internet, los inversores podrían sobreestimar el ritmo del cambio, subestimando al mismo tiempo el impacto de varias décadas que la IA tendrá. Consideramos que este contexto dinámico puede permitir a las empresas sólidas seguir generando beneficios mucho antes de que cualquier debate sobre múltiplos terminales resulte relevante.
En algunos sectores de la economía digital, las barreras de entrada pueden parecer bajas o incluso mínimas, como sucede actualmente en el caso del software de programación. Desde nuestro punto de vista, la prueba más difícil es mantenerse relevante a lo largo del tiempo. Allí surgen las barreras al éxito duradero: escala, rentabilidad sostenible, efectos de red, capacidad de sobrepase regulatorio, gobernanza de datos, confianza consolidada y reconocimiento de marca. Son estos los elementos que distinguen a las compañías de software y digitales perdurables de los aspirantes desafiantes de la IA.
Inevitablemente habrá ganadores y perdedores. En nuestra opinión, los más expuestos son las empresas de software, digitales y plataformas en línea que carecen de ventajas competitivas sostenibles, particularmente aquellas que no logran invertir de forma significativa en IA o traducirla en valor añadido, tanto para sus clientes (a través de la integración de productos) como para ellas mismas (mediante el aumento de la productividad y la reducción de costes). Asimismo, las compañías incapaces de retener talento mediante compensaciones basadas en acciones u otros incentivos corren el riesgo de quedarse atrás. Del mismo modo, las empresas que utilizan la retórica del marketing basado en IA pero se aferran a modelos de precios por puesto, ya obsoletos, en lugar de pasar a modelos de precios basados en valor, podrían encontrar dificultades para seguir siendo competitivas.
En este contexto, tendemos a mantener una exposición limitada a las marcas del sector de software y digitales más vulnerables. Al construir nuestras carteras, buscamos, generalmente, proveedores consolidados de servicios de software y datos que presenten ventajas a menudo ausentes en los modelos de lenguaje a gran escala (LLM), como bases de datos propietarias, flujos de trabajo integrados y productos empaquetados que generan altos costos de cambio para la competencia. Además, buscamos modelos de negocio escalables y rentables que permitan una innovación iterativa. Un análisis fundamental detallado nos permite distinguir entre las compañías que enfrentan una disrupción manejable y de corta duración y aquellas que corren el riesgo de sufrir un daño estructural permanente a sus modelos de negocio (la tesis del “declive terminal”). Creemos que los franquiciados más fuertes pueden aprovechar la IA para reforzar sus ventajas competitivas y sostener un crecimiento compuesto a largo plazo.
Sobre la base de datos de calidad
Con la difusión de la IA generativa, también ha aumentado la demanda de datos fiables y verificables.
Consideramos que los conjuntos de datos confiables y de alta calidad se convertirán en un recurso cada vez más fundamental para las empresas de software y, de forma paralela, para las aplicaciones basadas en inteligencia artificial. A nuestro entender, RELX Group, la compañía británica de información y análisis, está bien posicionada para beneficiarse de este desarrollo. La empresa posee vastos archivos digitales y conjuntos de datos propietarios que sustentan los productos utilizados por profesionales del sector legal, médico y científico, ámbitos en los que la precisión y la exactitud son esenciales. LexisNexis, la división de información legal de RELX, gestiona una de las mayores bases de datos del mundo de documentos legales y públicos, con más de 138 mil millones de documentos.
El múltiplo precio/beneficio de RELX Group aumentó entre 2021 y 2025, reflejando las expectativas de los inversores de que sus recursos de datos puedan monetizarse mediante IA para desbloquear nuevas oportunidades. El año pasado, su división legal registró un crecimiento de ingresos de casi el 9 %. Las continuas recompras de acciones por parte de la compañía sugieren la confianza de la dirección en la solidez del negocio.
Verisk, la empresa estadounidense especializada en análisis de datos, ofrece una ventaja estructural análoga en el sector asegurador. Sus conjuntos de datos propietarios incluyen alrededor de 39 mil millones de registros de suscripción desde 1971 y más de 1,9 mil millones de registros de siniestros: se trata de uno de los archivos más extensos del sector de seguros de daños en Estados Unidos. La profundidad, longevidad y naturaleza integrada de estos datos favorecen la precisión en la suscripción, la mitigación de fraudes y la evaluación de riesgos, creando una posición competitiva sostenible que los modelos genéricos de IA podrían resultar incapaces de igualar.
Los datos crediticios proporcionan otro ejemplo. Experian, con sede en Dublín, es una de las tres principales agencias de crédito a nivel mundial. Posee archivos sobre más de mil millones de consumidores y 150 millones de empresas en todo el planeta. La amplitud de las bases de datos de Experian, junto con las relaciones construidas a su alrededor, genera barreras de entrada formidables para los potenciales competidores en el ámbito de la IA. Para las instituciones de crédito que toman decisiones crediticias, disponer de datos fiables sigue siendo esencial. En nuestra opinión, esta dependencia refuerza la solidez del modelo de negocio de la compañía.
Empresas de alta fidelidad con capacidad de resistencia
Consideramos que los modelos de negocio digitales tienden a ser de alta fidelización, mostrando elevados niveles de retención de clientes, ya que sus productos están profundamente integrados en los flujos de trabajo diarios y en los sistemas de back‑office de las empresas. Los sistemas ERP constituyen la columna vertebral de una compañía, conectando recursos humanos, nóminas, cadenas de suministro y reporting de gestión mediante interfaces y productos personalizados.
OBIC, proveedor japonés de ERP, ilustra esta persistencia. Fundada en 1968 por Masahiro Noda, quien sigue siendo presidente y mayor accionista, OBIC se centra en servir a las pequeñas y medianas empresas japonesas. En sus últimos resultados anuales, la compañía registró un crecimiento de ingresos del 8,6 % interanual y aumentó el beneficio operativo por el vigésimo‑primer año consecutivo.
Asimismo, ha mantenido su posición de liderazgo en el mercado japonés de proveedores de ERP, con una cuota de mercado del 11,8 % a finales de 2024. A medida que las empresas japonesas continúan digitalizando procesos y migrando servicios a la nube—incluyendo contabilidad y gestión de inventarios—creemos que OBIC está bien posicionada para beneficiarse de esta tendencia estructural.
La categorización no forma parte de nuestro enfoque
En Comgest no consideramos la inteligencia artificial como una asignación temática. Continuamos construyendo nuestras carteras acción por acción, guiados por el análisis bottom‑up y por nuestros criterios de crecimiento de calidad.
Con base en este enfoque, no vemos al sector del software como un monolito. En la era de la IA reconocemos que no todas las compañías se adaptarán de la misma manera. La disrupción corre el riesgo de revelar a la luz aquellas empresas de software construidas sobre bases más débiles. A pesar del actual ruido mediático alrededor de la IA, este patrón nos resulta familiar.
Nuestro papel como inversores orientados al crecimiento de calidad no es predecir cada punto de inflexión tecnológico, sino identificar a las empresas con ventajas competitivas sólidas que, a nuestro juicio, están capacitadas para aprovechar las nuevas tecnologías. Creemos que los proveedores de servicios de software que disponen de datos propietarios, flujos de trabajo integrados y modelos de negocio altamente interconectados se encuentran en una posición mejor para resistir la disrupción provocada por la última generación de modelos de IA y por los “vibe‑coders”.