El auge del comercio marítimo y las oportunidades para las Islas Canarias en 2026

Scritto il 28/05/2026
da Redacción

El 2026 comienza con una recuperación más firme del crecimiento global respecto a 2024‑2025, según las proyecciones del Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE). El PIB mundial se estima alrededor del 3,2 % anual, impulsado por la combinación de innovación tecnológica, la reconstrucción posterior a la pandemia y una lenta pero constante normalización de los precios de la energía. En este contexto, las Islas Canarias, ya desde hace tiempo un hub logístico para el comercio entre Europa, África y América, se sitúan en el centro de una serie de dinámicas que podrían redefinir su papel económico.

Los datos de Eurostat muestran que el tráfico contenerista a través del puerto de Las Palmas creció un 7,4 % en el primer trimestre de 2026 frente al mismo período del año anterior. Este incremento está ligado, sobre todo, al nuevo Corredor Norte‑Sur, una red de rutas marítimas respaldada por acuerdos bilaterales entre la Unión Europea, Marruecos y República Dominicana, cuyo objetivo es reducir los tiempos de tránsito y las emisiones de CO₂. El Ministerio de Obras Públicas español, en su “Estrategia Naval 2030”, ha destinado 1,200 millones de euros a potenciar las capacidades de carga y descarga de los terminales de Las Palmas, con la meta de alcanzar una capacidad de 3 millones de TEU para 2032.

Paralelamente, el incremento de la demanda energética en Europa – impulsado por la urgente transición hacia fuentes renovables – ha llevado a las autoridades españolas a transformar parte de la infraestructura portuaria de las Canarias en un nodo para la exportación de hidrógeno verde. El proyecto “Canary Hydrogen Hub”, financiado por la Comisión Europea dentro del programa Horizon Europe (presupuesto de 350 millones de euros), prevé la construcción de tres plantas de electrólisis de 500 MW cada una antes de 2028. Según el informe de la International Energy Agency (IEA), el mercado global del hidrógeno verde debería alcanzar los 15 mil millones de dólares para 2030, lo que representaría una gran oportunidad para la cadena de valor de las islas.

El sector turístico, que en 2025 vio el regreso de los flujos a niveles pre‑COVID (UNWTO, 2025), sigue siendo vital, pero está transformándose. El aumento del turismo “high‑end” y del turismo de “trabajo remoto” ha generado una demanda creciente de servicios de coworking e infraestructuras tecnológicas avanzadas. En respuesta, el Consejo de Canarias lanzó el programa “Digital Islands”, con una inversión de 180 millones de euros para mejorar la conectividad 5G y crear centros de innovación digital en Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas.

Desde el punto de vista fiscal, el nuevo régimen “Canary Tax Incentive 2026” introducido por el Gobierno español prevé una reducción del 30 % del impuesto de sociedades para las empresas que inviertan en I+D en territorio insular, con un máximo de 5 millones de euros por empresa. El análisis de Deloitte (informe “Canary Business Outlook 2026”) indica que, al cierre de 2026, más de 250 empresas extranjeras ya han presentado solicitudes de registro, sobre todo en logística, energía renovable y servicios digitales.

El panorama completo sugiere que las Islas Canarias, gracias a su posición geográfica y a una amplia gama de incentivos públicos, están emergiendo como un punto nodal en la nueva economía global: mayor tráfico marítimo, energía sostenible, turismo de alta gama y digitalización avanzada. Queda por observar cómo las autoridades locales gestionarán la presión ambiental y social, evitando los riesgos de sobreexplotación de los recursos naturales. En síntesis, 2026 brinda a Canarias una rara oportunidad de crecer de forma sostenible, consolidando su posición como puente entre Europa, África y América.