SpaceX hacia un billón de dólares: la apuesta de Musk que desafía a Wall Street y redibuja el futuro de la economía espacial

Scritto il 16/06/2026
da Redacción

Hay un número que circula estas últimas semanas en las salas de reuniones de Wall Street y en los foros de los analistas financieros más atentos, y es tan grande que parece casi irreal: un billón de dólares. No de capitalización, no de valor empresarial estimado, sino de facturación anual. Es lo que Elon Musk —convertido oficialmente en el primer trillonario de la historia— ha señalado como objetivo posible para SpaceX antes de 2031, añadiendo que se sorprendería personalmente si los ingresos no superaran ese umbral. Para entender la escala del salto que se está imaginando, basta un dato: en 2025, SpaceX generó aproximadamente 18.700 millones de dólares en ingresos. Llegar al billón significaría multiplicar esas cifras por más de cincuenta veces en apenas cinco años.

Lo extraordinario, sin embargo, no es solo la previsión en sí misma. Es que Wall Street ya se encuentra en posiciones extremadamente optimistas respecto a SpaceX, y Musk está diciendo básicamente que incluso esas estimaciones serían tímidas. Morgan Stanley, en un informe publicado en los últimos meses, proyectó ingresos de alrededor de 330.000 millones de dólares para 2030. Goldman Sachs fue todavía más lejos, estimando casi 470.000 millones. Cifras que habrían hecho temblar a cualquier analista hace apenas unos años, y que hoy Musk considera el suelo, no el techo. Fuentes: Morgan Stanley Research, Goldman Sachs Global Investment Research.

¿Pero de dónde saldrían todos esos ingresos? La respuesta de Musk no tiene que ver únicamente con los cohetes. Starlink —la constelación de satélites en órbita baja— sigue expandiéndose a ritmos sostenidos, superando los cuatro millones de suscriptores activos a nivel global según datos comunicados directamente por la compañía. A esto se suma la integración operativa con X, el antiguo Twitter, y sobre todo la construcción de infraestructuras diseñadas específicamente para la inteligencia artificial. El dibujo que emerge es el de una red global que une satélites, telecomunicaciones e IA en un ecosistema verticalmente integrado, con ambiciones que a largo plazo incluyen infraestructuras directamente en el espacio.

Y es aquí donde la previsión de Musk deja de ser una simple declaración optimista y se convierte en algo más complejo de evaluar. Porque alcanzar ese objetivo no significa simplemente hacer crecer SpaceX hasta convertirla en la mayor empresa espacial del mundo. Significa crear un sector económico enteramente nuevo —la economía del espacio comercial a gran escala— que hoy existe únicamente en forma embrionaria. Según las estimaciones de Morgan Stanley, el mercado espacial global completo podría valer más de un billón de dólares para 2040. Musk estaría apostando, entonces, a que SpaceX por sí sola logre capturar casi todo ese crecimiento con diez años de anticipación.

Es por eso que las reacciones se dividen de manera clara. Por un lado, quienes consideran la previsión visionaria en el sentido más literal del término: la capacidad de ver un futuro que todavía no existe pero que podría materializarse. Por otro, quienes la juzgan simplemente irrealista, una declaración más en una larga serie de anuncios rimbombantes. La historia, no obstante, impone cierta cautela antes de descartar demasiado rápido ciertas previsiones. Amazon parecía una librería online sobrevalorada. Tesla parecía un experimento destinado a fracasar. Y el propio Starlink, hasta hace pocos años, era considerado por muchos un proyecto demasiado ambicioso para funcionar de verdad. El tiempo, como siempre, dará la respuesta definitiva.


Fuentes: Morgan Stanley Research Report sobre SpaceX (2025), Goldman Sachs Global Investment Research, datos financieros SpaceX 2025, declaraciones públicas de Elon Musk.