San Cristóbal de La Laguna, ciudad Patrimonio de la Humanidad al norte de Tenerife, vive estos días la 80ª edición de las Fiestas de San Benito Abad, una de las citas con más arraigo del calendario festivo canario. El cartel y el programa oficial se presentaron el pasado 29 de junio en el antiguo convento de Santo Domingo, con la participación del alcalde Luis Yeray Gutiérrez, el concejal de Fiestas Dailos González y el investigador Julio Torres, autor del programa oficial. En total, más de 40 propuestas para todas las edades a lo largo de dos semanas.
La isla homenajeada en esta edición es la propia Tenerife, con especial protagonismo de su folclore y sus tradiciones. El pregón oficial, a cargo de Chago Melián, abrió el programa el miércoles 1 de julio. El 9 de julio, el grupo Achamán celebró sus 50 años de trayectoria con el espectáculo "Alma y fuego. 50 años", y el viernes 10 llegó el gran Baile de Magos, que este año dispondrá de más de 650 mesas repartidas por el casco histórico lagunero.
El sábado 11 de julio se celebra por la mañana la segunda edición del Baile de Magos Infantil, en el entorno de la ermita de San Benito, junto con el tradicional paseo romero de los mayores del municipio. Por la noche llega el Festival 8 Islas, un encuentro musical que reúne a agrupaciones vinculadas a la cultura popular canaria y refuerza el carácter interinsular de estas fiestas.
El punto culminante es el domingo 12 de julio, con la Romería Regional, la única de todo el archipiélago que ostenta este título. Por primera vez en su historia, el recorrido incluirá cerca de 80 carretas y carritos y unas 40 agrupaciones folclóricas, superando los registros de ediciones anteriores. La gran novedad de este año es la incorporación de la imagen de San Cristóbal, patrón de la ciudad, que se unirá al cortejo a su paso por la Iglesia de la Catedral, un gesto que une por primera vez ambas devociones locales.
El cartel oficial, obra conjunta de Julio Torres y el cartelista Juan Cairós, recrea una procesión histórica de 1905, en una época en la que la ermita de San Benito había sido cedida al Ejército para alojamiento de tropas, lo que obligó a trasladar temporalmente la imagen venerada. El programa también recuerda documentos de 1635 conservados en el Archivo Municipal de La Laguna, que ya reflejan la participación de bailadores al son de tamboriles en los actos festivos de la época.
Para quienes visiten Tenerife estos días, San Benito ofrece la oportunidad de vivir de cerca un rito que combina devoción, tradición agrícola e identidad insular, lejos de los circuitos más turísticos, en el corazón de una de las ciudades históricas mejor conservadas de Canarias.