Canarias refuerza la protección de sus fondos marinos y abre la puerta a la creación de nuevas reservas marinas. El anuncio se produjo el martes 21 de julio en Santa Cruz de Tenerife, durante el acto institucional de clausura de las celebraciones por los aniversarios de las Reservas Marinas de Interés Pesquero de Canarias, con la presencia del ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, y el consejero de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria del Gobierno de Canarias, Narvay Quintero.
En la actualidad, el archipiélago cuenta con tres reservas marinas de interés pesquero: La Restinga, en El Hierro; la de La Palma; y La Graciosa, que con más de 70.000 hectáreas es la más extensa de toda España. El Gobierno central y el Ejecutivo autonómico estudian ahora la posibilidad de ampliar esta red con nuevas áreas protegidas en La Gomera, Tenerife y el entorno del islote de Lobos, frente a Fuerteventura.
Durante el acto, Quintero destacó que las reservas marinas han demostrado ser una herramienta eficaz para recuperar los recursos pesqueros, conservar la biodiversidad y dar estabilidad a la pesca artesanal, una actividad con un peso económico y social relevante en las islas. Según el consejero, proteger determinadas zonas del litoral permite aumentar la biomasa y mejorar la sostenibilidad de la actividad pesquera, favoreciendo al mismo tiempo la rentabilidad de los profesionales del mar y el relevo generacional en un sector cada vez más envejecido. Quintero recordó además que muchas de estas reservas nacieron gracias al impulso de los propios pescadores, y defendió que cualquier decisión sobre su futuro debe tomarse de la mano del sector y respaldada por criterios científicos.
En la misma línea se expresó el ministro Planas, que calificó a Canarias como un ejemplo internacional de cogobernanza y gestión sostenible de los recursos marinos, y rechazó la idea de que la protección ambiental sea incompatible con la actividad económica. "Hay quien enfrenta conservación y actividad pesquera, pero precisamente son los pescadores quienes mejor contribuyen a proteger nuestros mares", afirmó el ministro.
La parte más concreta del anuncio tiene que ver con el refuerzo de la vigilancia: el Estado incorporará una nueva patrullera de última generación y reforzará los controles con drones y vehículos submarinos no tripulados, para mejorar la vigilancia de las aguas del archipiélago. El objetivo declarado es intensificar la lucha contra la pesca furtiva, una práctica que, según Planas, solo puede erradicarse con la colaboración de toda la sociedad: el ministro pidió a los consumidores que no compren pescado procedente de actividades ilegales.
La iniciativa se enmarca en un esfuerzo más amplio de Canarias por equilibrar crecimiento económico y protección ambiental, en un momento en que el archipiélago ya está volcado en varios frentes de la sostenibilidad: desde el reciente cumplimiento anticipado de los objetivos de energía renovable hasta los proyectos de desalación mediante energía undimotriz. La ampliación de las reservas marinas —de confirmarse— supondría un paso más hacia un modelo que busca combinar conservación de la biodiversidad, gestión de los recursos pesqueros y sostenibilidad del sector de la pesca artesanal, patrimonio económico y cultural de las islas.