Durante años se habló de la economía azul de Canarias como un potencial todavía por desarrollar. Los datos difundidos el 29 de mayo por el Gobierno canario, basados en un informe del ISTAC (Instituto Canario de Estadística) que analiza el periodo 2018-2024, cuentan ahora una historia distinta: en 2024 este sector generó 1.690 millones de euros de Valor Añadido Bruto, equivalente al 2,9% del PIB del archipiélago, con un crecimiento del 10,4% respecto a 2023.
Detrás de la cifra hay dos pilares que explican por sí solos casi el 70% del valor del sector: el transporte marítimo, que pesa un 36,6%, y las actividades portuarias, un 33,2%. Completan el cuadro la construcción y reparación naval, el procesamiento y distribución de productos pesqueros, y las actividades recreativas vinculadas al mar, desde la vela hasta el buceo.
En el plano del empleo, el informe confirma un sector saludable: 21.187 puestos de trabajo en 2024, el 2,3% del empleo total en las islas, con un crecimiento del 3,2% respecto al año anterior. De ellos, 18.711 son personas asalariadas y 2.476 autónomas. Un dato llamativo tiene que ver con el género: aunque la fuerza laboral sigue siendo mayoritariamente masculina (15.930 hombres frente a 5.257 mujeres), el crecimiento más intenso se registra precisamente entre las mujeres, en particular entre las autónomas, con un incremento del 4,4% frente al 1,3% de los hombres.
"La economía azul ya no es una expectativa de futuro, sino una realidad que está contribuyendo de manera efectiva a la diversificación de la economía canaria", declaró el vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía, Industria, Comercio y Autónomos, Manuel Domínguez, al comentar los datos. Domínguez añadió que el Ejecutivo seguirá apostando por esta estrategia para "generar empleo de mayor valor añadido, atraer inversión y convertir el potencial de nuestros espacios marinos en una verdadera palanca de desarrollo para las islas".
Para un archipiélago que vive históricamente a la sombra del turismo de sol y playa, el crecimiento de la economía vinculada al mar —logística portuaria, construcción naval, investigación marina, actividades recreativas— representa uno de los pocos terrenos sobre los que construir una auténtica diversificación productiva. Queda por ver si el crecimiento del empleo femenino registrado este año es el inicio de un reequilibrio estructural o un dato todavía aislado: la próxima actualización del ISTAC, dentro de un año, dirá si la tendencia se consolida.