A cien metros de profundidad, frente a las costas de Gran Canaria, entre finales de 2026 y principios de 2027 empezará a tomar forma un gigante de 6 megavatios: la mayor plataforma eólica marina flotante construida hasta ahora en España. El prototipo se instalará en la zona de ensayos de la Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN), en Telde.
El proyecto se llama WHEEL y está impulsado por la empresa española ESTEYCO junto a un consorcio internacional, con financiación de la Comisión Europea a través de Horizon Europe. La inversión total declarada es de 25,6 millones de euros y, según los promotores, más del 80% del gasto repercutirá en empresas canarias, una de las ganancias económicas más relevantes para el tejido industrial y naval del archipiélago.
La plataforma operará en condiciones reales durante un periodo previsto de hasta diez años, en una zona donde el fondo marino alcanza los cien metros de profundidad, lo que hace de las aguas de Gran Canaria un entorno especialmente adecuado para probar tecnologías flotantes, a diferencia de las costas de fondo somero.
PLOCAN ha reforzado recientemente su visibilidad internacional al contribuir a la presencia de Canarias en WindEurope Madrid, donde el archipiélago presentó su papel dentro de la economía azul: el conjunto de actividades ligadas al mar que el Gobierno regional considera cada vez más central para diversificar la economía más allá del turismo.
El proyecto WHEEL se inscribe en una estrategia más amplia del Ejecutivo canario, que ha impulsado la creación de las Zonas de Aceleración de las Renovables (ZAR), pensadas para agilizar la instalación de nuevas plantas limpias en el marco de la ley canaria de cambio climático.
Para un archipiélago dependiente de combustibles fósiles importados, un prototipo de 6 MW puede parecer modesto. Pero su valor, según sus impulsores, reside en la demostración tecnológica: si la plataforma opera de forma continuada durante una década en aguas atlánticas profundas, Gran Canaria podría convertirse en banco de pruebas de una tecnología observada con creciente interés en Europa.
En los próximos meses, la instalación física en PLOCAN será la primera comprobación real de estas promesas.