De una oficina compartida sin plan a la mayor red de coliving de Canarias

Scritto il 16/09/2026
da Redacción

En 2014 Nacho Rodriguez no estaba pensando en fundar una comunidad. Tenía entre manos los restos de un proyecto empresarial que no había salido adelante y un local vacío en Las Palmas de Gran Canaria. Lo llamó Coworking Canary Islands, más por necesidad que por estrategia. Doce años después, aquel local se ha convertido en Repeople, una red que hoy gestiona cinco colivings y varios espacios de coworking entre Gran Canaria y Tenerife, y que se define a sí misma más como un "hub de comunidad" que como un simple proveedor de alojamiento para quienes trabajan a distancia.

El salto del coworking al coliving, según cuenta el propio equipo en varias entrevistas, no fue una estrategia diseñada desde el principio. En Canarias alquilar una oficina resultaba relativamente sencillo; encontrar dónde dormir para quienes llegaban de fuera, mucho menos. De ahí surgió la idea de ofrecer también alojamiento, y de ahí el crecimiento paralelo de coworking y coliving que define hoy el modelo.

Las instalaciones actuales dibujan bien la geografía de la comunidad. En Las Palmas, en el barrio de Ciudad Jardín, Casa Jardín y Casanova Coliving ocupan dos villas con jardín, de siete y nueve habitaciones respectivamente. Cerca de allí, en San Telmo, Casa Vera es una casa canaria de época restaurada a pocos pasos de Triana. En Santa Cruz de Tenerife, La Luna Coliving ofrece nueve habitaciones en un edificio con azotea panorámica en pleno centro. Y luego está El Cabo, en Agaete: un edificio diseñado específicamente para alojar a trabajadores remotos y retiros de empresa, con 31 habitaciones y capacidad para 62 personas, en el pueblo pesquero que la propia Repeople describe como el lugar para quienes buscan un ritmo más pausado.

En conjunto, la red supera las sesenta habitaciones entre las dos islas mayores, a las que se suma un cohousing en Gran Canaria para estancias más largas o equipos de trabajo. Cada instalación incluye internet de alta velocidad compartida, acceso las 24 horas a los espacios de coworking más cercanos y una agenda de eventos comunitarios, desde barbacoas hasta sesiones de surf, pensados para tejer relaciones entre personas que suelen llegar solas y permanecer solo unas semanas.

El modelo también ha despertado el interés institucional. Repeople ha recibido una ayuda de 58.600 euros dentro del programa Canarias Aporta Digital, impulsado por el Gobierno de Canarias junto con Proexca, destinada a reforzar su estrategia de internacionalización y su trabajo de atracción de talento y empresas tecnológicas hacia el archipiélago. A esto se suma un segundo apoyo, a través del programa regional Innobonos, para el desarrollo de un portal de comercio electrónico y una estrategia de comunicación digital.

Lo que hace interesante el caso de Repeople no es tanto su escala, todavía modesta si se compara con los grandes operadores europeos de coliving, sino su origen desde abajo en un sector que en Canarias se ha desarrollado a menudo por iniciativa pública o grandes inversiones inmobiliarias. Es una pieza de un ecosistema más amplio, el de los trabajadores remotos que han elegido las islas como base, pero también es una historia local, crecida isla a isla, casa a casa, sin un plan industrial escrito de antemano.