"No solo consumir tecnología, sino exportarla": Tenerife apuesta por un superordenador de 33 millones

Scritto il 16/09/2026
da Redacción

"Este proyecto no solo nos sitúa en la élite tecnológica, sino que nos permite construir un verdadero ecosistema de inteligencia artificial desde Tenerife para toda Europa." Con estas palabras presentó en junio la presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, lo que las instituciones locales definen como el primer gran centro de inteligencia artificial y supercomputación del sur de Europa, fruto de un acuerdo entre el Cabildo, el Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER) y la multinacional tecnológica alemana Bechtle.

El proyecto nació de una licitación pública para renovar y ampliar el sistema de supercomputación del ITER, pero la propuesta de Bechtle fue mucho más allá de la actualización técnica de una infraestructura existente. El plan contempla la creación de un centro con proyección internacional, capaz de atraer inversión, talento y proyectos vinculados a la inteligencia artificial, la ciencia de datos y la computación de altas prestaciones, construido sobre una infraestructura Dell PowerEdge con doce nodos de cómputo basados en procesadores AMD EPYC, cuatro nodos GPU con aceleradores Nvidia H200 y más de 6,7 petabytes de capacidad de almacenamiento.

En el plano comercial, Bechtle quiere convertir a Tenerife en la sede del Bechtle HPC & AI Hub – South Europe, que se convertiría en el único hub de competencia en supercomputación del grupo para el sur de Europa durante toda la vigencia del contrato, gestionando proyectos de clientes en España, Portugal, Italia, Grecia y países del entorno a través del marketplace europeo Bechtle Clouds, que cuenta con más de 70.000 clientes corporativos. El centro operará desde dos sedes: una técnica, en las instalaciones del CPD D-ALiX del ITER en Granadilla, y otra corporativa y de innovación en el enclave de Cuevas Blancas del Parque Científico y Tecnológico de Tenerife.

Los servicios previstos se estructuran en cuatro líneas: inteligencia artificial y ciencia de datos, con entrenamiento "soberano" de modelos de lenguaje bajo normativa europea; ingeniería avanzada, para simulaciones y gemelos digitales destinados a industria y energía; media y entretenimiento, a través de una Canary Render Farm para producciones audiovisuales y de videojuegos; y ciencia aplicada, en colaboración con la empresa canaria Light Bridges, para proyectos de astrofísica, vulcanología y riesgos naturales, un ámbito nada casual en una isla con un volcán activo monitorizado de forma constante por los organismos científicos locales.

En el plano laboral, Bechtle prevé pasar de 25 profesionales en el primer año a 200 en el quinto, con un compromiso contractual vinculante que garantiza al menos 40 puestos cualificados al año, todos indefinidos, y al menos el 70% de los puestos reservado a personas originarias o residentes en Canarias. Para garantizar la formación del talento local, la empresa ha firmado un acuerdo con la consultora de selección Michael Page y prevé implementar el modelo dual alemán de la Universidad DHBW, con estancias formativas remuneradas para estudiantes canarios en laboratorios de inteligencia artificial en Alemania.

La inversión total de Bechtle a lo largo del contrato de cinco años asciende a unos 33 millones de euros, repartidos entre inversión en talento, infraestructura física en el parque tecnológico, dinamización del ecosistema local, incluido un fondo de aceleración de startups y una futura cátedra Bechtle-ITER, y capacidad comercial internacional. La empresa también asumirá el déficit operativo de los tres primeros ejercicios, proyectando un beneficio superior a 1,2 millones de euros a partir del cuarto año.

El consejero regional de Innovación, Juan José Martínez, calificó el proyecto de "salto sin precedentes" en las capacidades tecnológicas de la isla, capaz de situarla en el ranking mundial Top 500 de sistemas de supercomputación. La plataforma operará bajo certificación ISO 27001 y en cumplimiento del futuro reglamento europeo de inteligencia artificial, posicionándose, según Bechtle, como alternativa europea soberana frente a los grandes proveedores cloud estadounidenses, con precios de cómputo estimados hasta un 25% por debajo de servicios equivalentes en AWS o Azure, gracias a las sinergias energéticas que ofrece el entorno del ITER.