¿Cuánto aguanta una isla cuando falla una sola pieza de su red eléctrica? Lanzarote lo comprobó el sábado 3 de octubre, a las 5.44 de la madrugada, cuando una posición de la subestación de Mácher, de 132/66 kV, sufrió una avería y, acto seguido, se desconectó la central de Punta Grande. Son datos de Red Eléctrica. El centro y el norte de la isla se quedaron a oscuras.
El primer recuento hablaba de 51.703 clientes sin suministro. Cuatro minutos después, en plenas maniobras de reposición, saltó una nueva incidencia en las subestaciones de San Bartolomé y Punta Grande y la cifra subió a unos 73.600, según Canarias7. Solo Playa Blanca, en Yaiza, mantuvo la luz gracias a su conexión con Fuerteventura.
Emergencias activó la prealerta del PLATECA por afección a suministros básicos. A las 7.13, según los datos del Ejecutivo, la electricidad estaba prácticamente repuesta. Hora y media. Podría haber quedado ahí.
Pero en Lanzarote el agua del grifo sale de las desaladoras, y las desaladoras funcionan con electricidad. Al pararse, se interrumpió la producción de agua potable y el Consorcio del Agua tuvo que maniobrar para proteger las reservas de Zonzamas. El domingo por la mañana, Arrecife, Tías, San Bartolomé y Haría tenían el servicio prácticamente restablecido; en Teguise seguían pendientes Tao, Tiagua, Soo, Muñique y Nazaret, y Los Valles, Teseguite y El Mojón esperaban hasta la tarde. Las reservas, advertía el Consorcio, seguían "muy ajustadas". La prealerta no se levantó hasta el domingo a las 12.00.
Fernando Clavijo atribuyó lo ocurrido a "la obsolescencia de los equipos, que por una normativa estatal no se pudieron renovar" y anunció un expediente que se hará público. Desde la Consejería de Transición Ecológica y Energía, que dirige Mariano Hernández Zapata, ya han pedido a las empresas de la red toda la información: "Si hay responsabilidades, las vamos a exigir". Recuerdan que declararon la emergencia energética al inicio del mandato y que invierten en redes y baterías.
Red Eléctrica aportó un dato que no es menor: Mácher está pendiente de las obras de mallado asociadas al último tramo del eje de doble circuito de 132 kV entre Mácher y Playa Blanca, pensado para reforzar el sistema de Lanzarote y Fuerteventura. El Gobierno señala como prioritaria la nueva línea Tías-Playa Blanca.
El problema no es solo de Lanzarote. Cada isla funciona casi como un sistema eléctrico independiente: hoy solo hay interconexiones entre Lanzarote y Fuerteventura, y la de La Gomera con Tenerife acaba de arrancar. La legislatura, que termina en mayo de 2027, empezó con el cero de La Gomera de julio de 2023, casi 40 horas sin luz, y la isla colombina volvió a apagarse en enero de este año. El propio Gobierno reconoce que Gran Canaria está en riesgo; de ahí su apoyo al polémico barco de generación para emergencias en la bahía capitalina, una solución que sigue sin concretarse.
Y está La Graciosa. El 16 de agosto, una avería en una línea de media tensión del Risco de Famara la dejó más de diez horas sin luz en plena temporada alta, con comercios cerrados y bombeos de agua detenidos. La comunidad energética El Sol de La Graciosa, presidida por Nahum Cabrera, insiste en que la isla depende de una única línea de cuatro décadas y ha presentado un plan, el "GRID de El Sol", con placas en cubiertas públicas y baterías para garantizar desalación, sanidad, las cámaras de la cofradía y la red de emergencias.
Las causas exactas del cero del sábado están por determinar, y el expediente tendrá la última palabra. Lo que sí quedó claro es el efecto dominó: una subestación, luego la luz, luego el agua. Y que la única zona que no se apagó fue la que tenía un cable hacia otra isla.