¿Quién compra lo que se cultiva en una isla pequeña? Para algunos productores herreños, la respuesta tiene nombre y apellidos: el comedor del colegio.
El CEIP Valverde elabora cada día 276 menús. Atiende a sus 270 alumnos de Infantil y Primaria y a los de cuatro escuelas unitarias (Isora, San Andrés, Guarazoca y El Mocanal), que reciben la comida ya preparada. La de La Restinga está asociada al CEIP Taibique. En toda la isla, los comedores del programa dan de comer a 659 comensales.
Detrás está Ecocomedores, un programa del Gobierno de Canarias que gestiona el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) desde 2013. Según los datos de febrero de 2026, hay 197 comedores adheridos en el Archipiélago y unos 36.000 comensales. El ICCA mueve cada año en torno a 250 toneladas de alimentos ecológicos de cerca de un centenar de productores canarios.
La clave económica es sencilla. Un productor ecológico pequeño no necesita solo mercados que paguen mejor, necesita saber cuánto va a vender el mes que viene. Un comedor escolar compra de forma regular durante todo el curso. Es una cadena corta que pasa por la compra pública y no por la venta directa en el mercadillo.
El CEIP Valverde, además, mantiene reuniones periódicas con las familias y participa en proyectos de huerto escolar ecológico y compostaje. Entre sus proveedores figura la carnicería ecológica El Pinar, de Francisco Febles y Nancy Acosta, con acreditación ecológica desde 1996. Gestiona unas 160 cabezas de ganado en Nisdafe, procesa y comercializa su carne y la distribuye a tiendas ecológicas de todas las islas. Cuando el consejero Narvay Quintero entregó las placas acreditativas al colegio y a la carnicería, el 6 de febrero, se habló también del siguiente paso: El Pinar prevé empezar con producción avícola junto al matadero insular de aves, financiado con 100.000 euros por el Gobierno. Este último dato procede de una sola fuente, la crónica de RTVC.
La conversación se traslada ahora a Gran Canaria. Gáldar acoge del 22 al 25 de octubre el IX Foro de Agroecología y Biodiversidad en Canarias, organizado por el ICCA junto al Cabildo grancanario y el ayuntamiento. Este año gira en torno a las mujeres rurales y al cuidado de la vida como base de la producción de alimentos. Incluye seis encuentros sectoriales abiertos a todas las islas, entre ellos el VII Encuentro de Ecocomedores y el V Encuentro de Responsables de Gestión y Compra Pública, es decir, de quienes firman las compras de los comedores desde las administraciones. El domingo 25 se celebra la Feria, con productores, redes de semillas e intercambio de semillas tradicionales.
Quedan preguntas abiertas. El Cabildo de Gran Canaria destina más de 230.000 euros al año a la producción ecológica, lo que da una idea de lo mucho que el sector aún depende de dinero público. Y los materiales oficiales no aclaran qué parte de las necesidades de un comedor cubre de verdad la producción local, ni cuántos productores pequeños consiguen cumplir el papeleo de un pliego de contratación.
Para un ganadero herreño con 160 reses, esa es la diferencia: un pliego pensado para que pueda presentarse.