Fuerteventura vuelve a recoger mejillón canario tras 22 años de veda

Scritto il 27/10/2026
da Redacción

Durante veintidós años, quien paseaba por las rocas de Fuerteventura con la marea baja podía mirar los mejillones oscuros pegados a la piedra, pero no tocarlos. Esta semana eso cambia, al menos hasta el 30 de noviembre.

El Gobierno de Canarias ha autorizado la recolección del mejillón canario (Perna perna) en la costa de la isla. La firma es de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, a través de la Dirección General de Pesca, y llega tras la petición de la Cofradía de Pescadores de Gran Tarajal. Lo cuenta RTVC con la agencia EFE entre el 22 y el 23 de octubre; el texto no precisa el año de vigencia, pero la noticia es de este mes.

Conviene aclarar enseguida lo que no ha pasado. La veda no se ha levantado. El régimen general del marisqueo se rige por el Decreto 134/1986, de 12 de septiembre, y la veda concreta de Fuerteventura procede de una Orden de 16 de julio de 2004. En la web de pesca del Gobierno canario consta que en el resto de islas la captura está prohibida del 1 de abril al 30 de junio y del 1 de septiembre al 30 de noviembre, mientras que en Fuerteventura lo está todo el año. Lo de ahora es, por tanto, una autorización excepcional y temporal, no una vuelta a la normalidad. Las fuentes consultadas no detallan cuotas ni condiciones de captura, y no las vamos a inventar.

¿Por qué ahora? Según el relato, la pesca artesanal señala que las poblaciones se han recuperado después de más de veinte años de protección. El Gobierno, por su parte, ha encargado a Tragsatec un estudio sobre el estado actual de los bancos y su capacidad de recuperación. Debería cerrarse en el verano de 2027 y servirá para decidir si se revisan las condiciones de protección y explotación. La última evaluación científica de las poblaciones de la isla es de 2014, lo que da idea de lo poco que se sabe hoy de lo que hay realmente en las rocas.

Para quien vive en Fuerteventura, el asunto tiene dos caras. Una es económica: para una cofradía de un puerto pequeño como Gran Tarajal, un producto más que vender, aunque sea durante seis semanas, cuenta. La otra es la de quienes miran la costa de otra manera, turistas incluidos, y se preguntan si una autorización así no acabará animando a coger mejillón fuera de norma. En el pasado la prensa canaria ha informado de denuncias contra quienes capturaban mejillón a escondidas en otras islas, y el riesgo de que alguien confunda “autorizado a los pescadores” con “libre para todos” existe.

La regla práctica, de momento, es sencilla: la autorización va dirigida a la pesca profesional y artesanal que la pidió, no a la recogida doméstica del fin de semana. Quien tenga dudas hará bien en preguntar a la cofradía o a la Dirección General de Pesca antes de llenar un cubo.

El objetivo declarado por el Gobierno es compatibilizar la protección de la especie con la pesca tradicional mediante una explotación controlada y basada en datos. Se verá en el verano de 2027 si los datos dan la razón a los pescadores. Por ahora hay un mes escaso de recolección y una isla que espera lo que diga el estudio.