Cientos de miles de millones de medidas. Es el orden de magnitud, según Grantecan, de los datos que un proyecto de inteligencia artificial está pasando por la criba para entender cómo envejece el sistema que permite al Gran Telescopio Canarias seguir las estrellas. El telescopio, que trabaja en el Roque de los Muchachos, en La Palma, ha obtenido la aprobación de la Red Española de Supercomputación (RES) para sacar adelante el trabajo.
La noticia se publicó el 28 de octubre en elDiario.es, edición La Palma Ahora. Conviene decir de entrada que la información procede de mensajes publicados por Grantecan en sus redes sociales y que no hemos encontrado una segunda fuente independiente. Hay que tenerlo presente al leer los detalles.
El proyecto se presentó en la vigésima reunión de usuarios de la RES (JURES26), celebrada en el CIEMAT de Madrid el 21 y 22 de octubre. Según Grantecan, mostró “la capacidad de detectar degradaciones históricas del sistema de seguimiento del GTC”, mediante técnicas estadísticas de aprendizaje automático e inteligencia artificial.
¿Para qué sirve en concreto? Ese sistema tiene que mantener una estrella enfocada durante horas. Una avería repentina se nota enseguida. Un defecto que se acumula poco a poco es mucho más difícil de ver, porque cada día parece igual que el anterior. Detectarlo pronto permitiría un mantenimiento predictivo, es decir, intervenir antes de que el instrumento pierda precisión o se detenga.
Los datos se subieron y se procesaron en la infraestructura de la RES en el CESGA, en Santiago de Compostela: cinco años de histórico, con un volumen enorme de medidas que exige mucho espacio de almacenamiento y potencia de cálculo. Que el trabajo se haga en una instalación nacional y no en un servidor del telescopio dice algo del tamaño del problema.
¿Qué no sabemos? Bastante. La fuente no recoge las horas de cálculo asignadas, el presupuesto, los plazos ni los primeros resultados concretos, por ejemplo qué componentes muestran desgaste. Conviene la prudencia: una aprobación no es un resultado.
¿Por qué interesa esta historia a quien vive en Canarias? Porque muestra la inteligencia artificial aplicada a una infraestructura real de la isla, no a un anuncio. Grantecan es uno de los grandes telescopios del Roque de los Muchachos y, como todo instrumento complejo, necesita mantenimiento. Si la IA puede decir con semanas de antelación que una pieza se está gastando, la ventaja es muy concreta: menos noches de observación perdidas.
Es una hipótesis razonable, pero sigue siendo una hipótesis, porque las fuentes no dan cifras de paradas evitadas. La próxima noticia útil será ver si Grantecan publica resultados y si el método puede usarse en otros instrumentos del observatorio. Cuando lo haga, lo contaremos.