Familias italianas en el poblamiento de Tenerife

0
474
stemma-italia-tenerife

stemma-italia-tenerife

Uno de los paradigmas clásicos de los estudios históricos insulares ha defendido que la isla de Tenerife debe gran parte de su peculiar idiosincrasia a esa inconfundible mescolanza del sustrato aborigen guanche con pobladores castellanos, andaluces, portugueses y de diversas otras procedencias que decidieron establecerse en estas tierras vírgenes, roturando las tierras salvajes, canalizando sus aguas y despedregando sus laderas, conformando unidades familiares lejos de sus respectivos lugares de origen.

 

Atendiendo a los registros documentales que nos han llegado, dentro de ese conjunto de otras nacionalidades no debe olvidarse la notable presencia de individuos procedentes de distintos puntos de la península itálica -entonces fragmentada en multitud de repúblicas o estados independientes-, que contribuyeron de forma trascendente a ese crisol cultural que define hoy la realidad histórica, etnográfica y genealógica de esta isla.

{loadposition adsense-riquadro-articoli-piccolo}Junto a ese poblamiento de miles y miles de personajes anónimos cuyo reflejo escapa a tener eco en los documentos por la sencillez y humildad de sus tareas y de su trabajo diario, nos llega la huella dejada por aquellas individualidades que han sobrevivido en la memoria, aquellas que movían recursos y conciencias, que fijaban las pautas del crecimiento y vida de la isla, y es en ellas donde puede atestiguarse el papel de Italia a través de numerosas y relevantes familias que se establecieron y fundieron en esta tierra o en el Archipiélago.

De hecho, no son precisamente pocas las familias tinerfeñas en la actualidad que pueden certificar parte de su componente sanguíneo italiano desde el siglo XVI ya que tienen entre sus ascendientes a sujetos pertenecientes a las familias Lercaro, Justiniani, Grimaldi, Franchi, Colombo, Interián, Carmenatis, Riverol, Viña o Ponte, entre otras. Analizando con detalle esos anales se descubre que, entre los pobladores italianos que figuran en mayor número de genealogías canarias, encontramos a Pietro Interián, noble patricio genovés que llegara a ser regidor perpetuo de Tenerife y alcalde mayor de Daute, casado con Francisca Benítez de las Cuevas; a Bernardino Justiniani, también de Génova, que ostentó el cargo de escribano público de La Laguna y que se desposó con Juana Morales Martín, y junto a ellos aparecen toda una nómina de identidades como las de Juan Jácome de Carmenatis, de Milán, que contrajo esponsales con Juana Joven, y fue uno de los hacendados que iniciaron el despegue de la comarca de La Matanza de Acentejo; Rafael Espínola, unido a Catalina Gutiérrez de Lugo; los genoveses Doménigo Grimaldi Rizo -mercader e igualmente regidor de la isla-, Bartolomé Guerin y Juan Antonio de Franchi, desposado este último con Francesca Lutzardo; Juan Colombo, nacido en Cremona, quien incluso sufragó, según la tradición, la venida a la isla de monjes benedictinos a la comarca de Tegueste; Diego Negrón, Antonio Usodimare o Silvestre Pinello, y, como curioso ejemplo final, el florentino Juan Alberto Noldo Guerardini, quien casó en primeras nupcias con Catalina de Morales, y al enviudar, con Leonor Viña-Negrón Gallegos, y a quien por su apellido no es descabellado vincular con la familia de Lisa di Antonnaria Gherardini, esposa de Francesco Bartolomeo del Giocondo, más conocida por el sobrenombre de “La Gioconda”.

Esa presencia de italianos, como hemos señalado anteriormente, no fue privativa solo para Tenerife sino que tuvo su impronta también en el resto de las islas.

Sabemos, por ejemplo, que en La Palma tuvieron descendencia los genoveses Domingo Corona Palavicino -regidor desposado con Beatriz de Castilla Riberol y Lugo- y Juan Ángel Poggio, casado este con María Maldonado Monteverde; y que en Gran Canaria existieron multitud de individuos de origen italiano que son el entronque generacional de multitud de familias canarias. Son los casos de las familias constituidas por el genovés Antón Cerezo -casado con Juana Sánchez y quien donara el famoso retablo flamenco a la entonces ermita de Agaete-; Andrea de Algirofo, regidor de aquella isla desposado con Leonor Trujillo Osorio; el doctor Ángel Lercaro, teniente de gobernador y que contrajo esponsales con Leonor de León; el capitán de galeras Juan Bautista de Amoreto, distinguido con el título de conde de su apellido en Saboya; o Jácome Cibo de Sopranis y Gentile, noble genovés que fuera la raíz de la conocida familia Sopranis isleña a través de su enlace con Juana de Varicio y de la Haya. A la vista de todo este legado ancestral puede afirmarse que Italia tiene ganado un espacio relevante en el germen y eclosión de la sociedad tinerfeña y canaria surgida a partir del siglo XVI, siendo parte entonces de esa idiosincrasia que caracteriza la naturaleza histórica del isleño.

Daniel García Pulido, Técnico especialista – ULL Biblioteca General y de Humanidades – Campus de Guajara

tenerife-italia

LASCIA UN COMMENTO

Per favore inserisci il tuo commento!
Per favore inserisci il tuo nome qui

71 + = 81