Dentro de una nave del Área Experimental de Economía Circular de Punta de Gáldar, desde mediados de julio se prueban cosas que hasta hace poco solo existían sobre el papel. Aquí inauguró el 14 de julio el Instituto Tecnológico de Canarias su nuevo Espacio I+D+i, un entorno pensado no para la investigación teórica sino para el paso más delicado de todo proyecto tecnológico, el que va del prototipo a la solución que realmente funciona fuera del laboratorio.
El acto reunió a la consejera de Universidades, Ciencia e Innovación, Migdalia Machín, también presidenta del ITC, al alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, y al director de I+D+i del instituto, Gonzalo Piernavieja. Las capacidades desplegadas en el espacio van desde la computación científica hasta las energías renovables, pasando por las tecnologías del agua y la biotecnología, hasta la economía circular y azul, con la sostenibilidad como hilo conductor declarado.
No es casualidad que la sede sea precisamente Gáldar. El alcalde Sosa habló de un paso más en la consolidación del Parque Científico y Tecnológico de La Punta como referente en innovación y economía circular en Canarias, un camino que la ACIISI respalda desde hace tiempo. Es una inversión que busca sacar la investigación de los grandes núcleos urbanos y llevarla a un municipio agrícola que, como demuestra otro proyecto puesto en marcha estas mismas semanas sobre riego de precisión, se está convirtiendo en un pequeño laboratorio a cielo abierto para la transformación digital del territorio.
Queda por ver cuántas empresas y centros de investigación canarios sabrán aprovechar este espacio en los próximos meses, pero la apuesta es clara: acercar físicamente a quien desarrolla tecnología con quien, en agricultura o pesca, tendrá que usarla cada día.

