¿Cuánto cuesta realmente vivir y trabajar en remoto en España en 2026? La respuesta más barata está en Canarias. Según el Working Abroad Index 2026 del neobanco bunq, que compara 75 ciudades de 41 países, Las Palmas de Gran Canaria es la única de las cinco ciudades españolas analizadas con un alquiler medio por debajo de los 800 euros, concretamente 799,89 euros al mes.
El estudio, actualizado a finales de julio con precios de ese mismo mes, sitúa el coste total de vivir de alquiler y teletrabajar en la capital grancanaria en 1.383,18 euros mensuales, sin incluir el gasto en coworking. La comparación con las grandes capitales resulta contundente: Madrid alcanza los 2.011,67 euros al mes con coworking incluido, y Barcelona los 1.980,03 euros. Valencia se sitúa en 1.667,49 euros y Málaga en 1.505,57 euros, ambas sin coworking.
Según bunq, la ventaja de Las Palmas no reside tanto en el precio de la vivienda en sí como en el conjunto de los gastos cotidianos. El transporte público cuesta de media 34,68 euros al mes, casi la mitad de la media europea. Suministros, teléfono e internet suman 185,98 euros, y la cesta de la compra se estima en 287,42 euros mensuales.
A nivel nacional, el gasto medio de un nómada digital en las cinco ciudades españolas estudiadas asciende a 1.763 euros al mes sin coworking y a 1.955 euros si se añade este servicio, un 10% por debajo de la media europea. El informe también destaca la ventaja de España frente a otros grandes destinos: 321 euros menos al mes que Alemania, 542 euros menos que el Reino Unido y 834 euros menos que los Países Bajos, lo que se traduce en un ahorro anual superior a 10.000 euros frente a este último país.
La cifra confirma una tendencia que la comunidad de nómadas digitales de Gran Canaria conoce bien desde hace años: buena conectividad, clima estable y un coste de vida competitivo frente al resto de Europa. Pero el propio crecimiento de esta comunidad, sumado a la presión turística, ha contribuido a encarecer el alquiler en los barrios más demandados de la capital, una realidad que el nuevo Plan de Vivienda de Canarias 2026-2030, actualmente en consulta pública, intenta abordar junto con la reciente normativa sobre alquiler vacacional.
Encontrar el equilibrio entre seguir atrayendo talento internacional y garantizar el acceso a la vivienda para la población residente sigue siendo, de momento, la asignatura pendiente del modelo canario.

