Sequía Canarias 2026: gestión del agua tras las lluvias invernales

Scritto il 15/01/2026
da Redacción

Las lluvias invernales en las Islas Canarias representan desde siempre un momento de esperanza para agricultores, administradores y ciudadanos. Después de meses de sequía, ver los barrancos llenarse y los embalses recuperar volumen hace respirar con alivio. Pero ¿cuánto cambia realmente la situación hídrica del archipiélago tras las precipitaciones estacionales? Y sobre todo: ¿son suficientes para resolver el problema de la escasez de agua?

Un alivio temporal, no una solución definitiva

La realidad es que Canarias afronta una sequía estructural, agravada por el cambio climático y el aumento de la población y el turismo. Las lluvias invernales, por muy beneficiosas que sean, no pueden por sí solas colmar un déficit hídrico que se acumula año tras año. En las islas orientales como Fuerteventura y Lanzarote, donde las precipitaciones son históricamente escasas, el impacto es aún más limitado.

En las islas occidentales como La Palma, Tenerife y Gran Canaria, en cambio, las lluvias tienen un efecto más evidente: los barrancos se llenan, los embalses de recogida recuperan capacidad y los acuíferos reciben una recarga parcial. Pero también aquí, el sistema hídrico ya no puede depender solo de los recursos naturales.

La desalinización sigue siendo indispensable

La desalinización se ha convertido en la verdadera columna vertebral del abastecimiento hídrico en Canarias. El gobierno regional ha anunciado recientemente la adquisición de diez nuevas plantas de desalinización containerizadas, con una inversión de 13,4 millones de euros, que se distribuirán en todas las islas principales. Estas plantas de ósmosis inversa, diseñadas por el ITC, tienen un consumo energético reducido de 1,86 kWh por metro cúbico, frente a los 2,35 kWh de las plantas comerciales tradicionales.

Según diversas fuentes, Canarias produce más de 500.000 metros cúbicos de agua potable al día mediante la desalinización, que absorbe casi el 20% de la energía eléctrica producida en el archipiélago. En las islas orientales, más del 70% del agua consumida proviene de la desalinización. El archipiélago es líder en la producción de agua desalada, cubriendo el 40% del suministro nacional.

El proceso, sin embargo, tiene un coste energético y económico elevado. Por este motivo, muchas administraciones están invirtiendo en plantas más eficientes y alimentadas por energías renovables. Un ejemplo significativo es la reestructuración de la planta de Puerto Rico en Gran Canaria, que ha obtenido un ahorro energético del 32%, pasando de 5,77 kWh a 3,87 kWh por metro cúbico.

La reutilización de aguas: un recurso cada vez más valioso

Otro frente en el que Canarias está trabajando intensamente es la reutilización de aguas depuradas. Cada vez más municipios están implementando sistemas de regeneración de aguas residuales, destinadas principalmente al riego agrícola y al mantenimiento del verde urbano. El Cabildo de Gran Canaria ha sido pionero en esta técnica, dotando a la isla de infraestructuras modernas.

Sin embargo, el agua regenerada presenta también algunas problemáticas. La salinidad residual y la presencia de sales disueltas pueden influir en la calidad del suelo y la productividad agrícola si no se gestionan correctamente. Por eso es esencial que las plantas sigan rigurosos protocolos de desinfección y que se efectúen controles constantes.

La agricultura canaria se está adaptando progresivamente a esta nueva realidad, privilegiando cultivos más resilientes e introduciendo técnicas de riego por goteo para optimizar cada litro disponible.

El verano 2026: planificar ahora para evitar emergencias

Las decisiones que se tomen ahora, en enero, tendrán consecuencias directas en el verano de 2026, cuando la demanda de agua alcanza el pico. Con la llegada de la temporada turística y el aumento de las temperaturas, el consumo hídrico en Canarias puede aumentar hasta un 40%.

El consumo anual en Canarias (urbano, turístico, industrial y agrícola) supera los 500 hectómetros cúbicos, según los datos de la Dirección General del Agua. Si las reservas no se gestionan con atención ya desde ahora, el riesgo es tener que afrontar restricciones y racionamientos en los meses más calurosos.

Las administraciones locales están trabajando en planes de contingencia que incluyen campañas de sensibilización sobre el ahorro hídrico, incentivos para la instalación de sistemas de recogida de agua de lluvia en las viviendas y regulaciones más estrictas para los consumos turísticos y agrícolas.

Un cambio cultural necesario

Además de las infraestructuras y la tecnología, se necesita también un cambio cultural. Residentes y turistas deben tomar conciencia de que el agua en Canarias es un bien precioso y limitado. Pequeños gestos cotidianos, como reducir el tiempo bajo la ducha, reutilizar el agua doméstica para regar las plantas o señalar fugas y desperdicios, pueden marcar la diferencia a gran escala.

Las lluvias invernales ofrecen una tregua, pero no un salvoconducto. El futuro hídrico de Canarias dependerá de la capacidad de innovar, planificar y, sobre todo, consumir el agua de manera responsable y sostenible.

Fuentes:

  • MundoRiego.es - "El gobierno de Canarias impulsa los recursos hídricos para el riego agrícola con nuevas plantas de desalinización" (julio 2024)

  • LeggoGranCanaria.com - "El agua regenerada: una respuesta creciente a la crisis hídrica en Canarias" (abril 2025)

  • Compagnia dei Cammini - "Le scatole dell'acqua alla Gran Canaria"

  • Canale Energia / InfoCanarie - Artículos sobre gestión hídrica y desalinización

  • LeggoTenerife.com - "El agua en las Islas Canarias tiene sus propietarios" (diciembre 2022)