Más allá de las polémicas, la gestión cotidiana
La actualidad de las Islas Canarias, si se observa más allá de las polémicas que periódicamente inflaman el debate público, está cada vez más marcada por un tema central: la gestión inteligente de territorios frágiles pero complejos. Gobiernos locales y regionales están desplazando la atención de una lógica de emergencia a una planificación ordinaria basada en herramientas concretas: datos, servicios, coordinación.
No se trata de grandes obras espectaculares o de reformas radicales, sino de microintervenciones difusas, de digitalización administrativa, de mejoras incrementales que, en su conjunto, están rediseñando el funcionamiento cotidiano del archipiélago.
Urbanismo adaptativo en las áreas turísticas
En los últimos meses se habla cada vez más de urbanismo adaptativo, sobre todo en las zonas de mayor vocación turística. El objetivo es mejorar la calidad de vida tanto para los residentes como para los visitantes, a través de intervenciones dirigidas a movilidad, acceso a los servicios y uso de los espacios públicos.
Esto significa potenciar los transportes públicos, haciéndolos más integrados y fiables, sobre todo en las horas punta. Significa digitalizar la administración para simplificar el acceso a los servicios por parte de ciudadanos y empresas. Significa repensar los servicios sanitarios y escolares en función de poblaciones fluctuantes, que varían considerablemente entre temporada alta y baja.
Son intervenciones técnicas, poco visibles, pero decisivas para la estabilidad social. La diferencia entre un territorio que aguanta el impacto del turismo y uno que se ve desbordado por él se juega a menudo en estos detalles aparentemente marginales.
La cuestión de la vivienda: residencia, trabajo, acogida
Otro frente clave es el del habitar. Canarias, como muchos destinos turísticos de éxito, está afrontando tensiones crecientes en el mercado inmobiliario. El aumento de los alquileres cortos ha reducido la disponibilidad de viviendas para los residentes, haciendo subir los precios y creando problemas de accesibilidad sobre todo para las franjas de población con ingresos medios-bajos.
Las nuevas políticas buscan equilibrar tres necesidades: garantizar el derecho a la vivienda para los residentes, sostener el sector turístico que representa una cuota consistente del PIB, y valorizar el patrimonio edificado existente evitando nueva cementación.
En esta dirección se mueven los incentivos a los alquileres de larga duración, las restricciones sobre los alquileres turísticos en algunas zonas, los programas de recuperación de edificios históricos para uso residencial. Es un trabajo técnico, poco visible, pero decisivo para la cohesión social y la sostenibilidad demográfica de las islas.
Datos y planificación: la gobernanza del siglo XXI
Un elemento transversal a todas estas políticas es el uso creciente de datos para orientar las decisiones públicas. El programa Canarias Geo Innovation, por ejemplo, está creando una plataforma integrada de información geográfica, ambiental, demográfica y económica para apoyar la planificación territorial.
Esto significa pasar de decisiones basadas en intuiciones o presiones políticas a elecciones fundadas en evidencias empíricas. Significa poder simular el impacto de nuevas infraestructuras, monitorear en tiempo real los flujos turísticos, optimizar la distribución de los servicios públicos.
No es una revolución espectacular, pero es la señal de una madurez institucional creciente. Canarias está aprendiendo a gobernar la complejidad con las herramientas de la contemporaneidad.
Una normalidad compleja
La impresión general es que la actualidad de Canarias está entrando en una fase más madura: menos emergencia narrativa, más gestión cotidiana. Cierto, no faltan las criticidades, las tensiones, los nudos sin resolver. Pero también hay un territorio que intenta gobernar el cambio en lugar de sufrirlo.
Es una normalidad compleja, hecha de elecciones difíciles, de equilibrios inestables, de compromisos necesarios. Pero es también la señal de una comunidad que no se resigna a la deriva, que intenta construir herramientas para afrontar los desafíos del presente y del futuro.
Las Canarias de hoy son un laboratorio interesante de gobernanza territorial. Un lugar donde se experimenta, se equivoca, se corrige. Un lugar donde, silenciosamente, se está intentando construir un modelo de desarrollo diferente.
Fuentes • Gobierno de Canarias - Plan de Ordenación Sostenible del Uso Turístico de las Viviendas (2025) • Canarias Geo Innovation Program 2030 - Plataforma de datos territoriales • Cabildo de Gran Canaria - Estrategias de movilidad sostenible y servicios públicos • Ministerio de Vivienda - Políticas de vivienda en los destinos turísticos

