El 26 de enero se celebra el Día Internacional de la Energía Limpia, instituido por las Naciones Unidas para sensibilizar a la opinión pública sobre la importancia de la transición energética hacia fuentes renovables. Esta conmemoración representa un momento crucial para reflexionar sobre nuestra relación con la energía y sobre el papel fundamental que las fuentes limpias desempeñan en la lucha contra el cambio climático.
La Unión Europea ha abrazado con determinación este desafío, fijándose objetivos ambiciosos en el marco del Pacto Verde europeo. El objetivo es claro: alcanzar la neutralidad climática para 2050, con una meta intermedia de reducción de emisiones del 55% para 2030. Para hacer realidad esta visión, las energías renovables se han convertido en el pilar central de la estrategia energética continental.
Canarias: laboratorio de sostenibilidad atlántica
En este escenario, las Islas Canarias emergen como un ejemplo extraordinario de cómo la transición energética puede transformar territorios insulares tradicionalmente dependientes de los combustibles fósiles. El archipiélago español, bendecido por condiciones naturales excepcionales, se está convirtiendo en un verdadero laboratorio de sostenibilidad.
Con más de 3.000 horas de sol al año y vientos alisios constantes, Canarias dispone de un potencial extraordinario para el desarrollo de energías renovables. La energía solar fotovoltaica está viviendo una expansión significativa, con nuevas instalaciones que surgen en todas las islas. La energía eólica, ya bien desarrollada, continúa creciendo gracias a los parques eólicos estratégicamente posicionados para aprovechar los vientos atlánticos.
Pero Canarias mira más allá. Proyectos piloto de energía undimotriz y mareomotriz están en fase de experimentación, mientras que el hidrógeno verde emerge como solución prometedora para el almacenamiento energético y el transporte sostenible. El Hierro, la más pequeña de las islas, se ha convertido en un símbolo global de autosuficiencia energética gracias a su central hidroeólica que combina energía eólica con un sistema de bombeo hidráulico.
Un desafío global, soluciones locales
El Día Internacional de la Energía Limpia nos recuerda que la transición energética no es solo una cuestión ambiental, sino también económica y social. En Canarias, como en toda Europa, invertir en renovables significa crear puestos de trabajo, reducir la dependencia energética del exterior y proteger ecosistemas frágiles.
Las islas afrontan desafíos únicos: redes eléctricas aisladas, costes energéticos elevados y vulnerabilidad al cambio climático. Sin embargo, precisamente estas dificultades están estimulando la innovación, convirtiendo al archipiélago en un modelo replicable para otras regiones insulares del mundo.
Mientras celebramos este día, Canarias demuestra que la visión de las Naciones Unidas para un futuro energético limpio no es una utopía, sino una realidad en construcción. Cada panel solar instalado, cada turbina eólica que gira, representa un paso hacia un mañana más sostenible, donde la energía limpia no es solo una elección, sino la norma.

