Febrero de 2026 es un mes clave para la gestión ambiental de Canarias, período en el que instituciones y comunidades locales concentran muchas acciones de tutela y planificación sostenible. El invierno, con una presión turística más contenida, es el momento ideal para intervenir en el territorio de modo más eficaz.
En Lanzarote, isla símbolo del equilibrio entre hombre y naturaleza, la atención está dirigida a la conservación de los paisajes volcánicos y a la gestión de los residuos, sobre todo en las áreas urbanas y costeras. En todo el archipiélago se refuerzan las campañas de sensibilización sobre consumo responsable del agua, protección de la biodiversidad y respeto de los espacios naturales.
Febrero es también el período en el que se monitorean los efectos del invierno sobre los ecosistemas marinos y terrestres. Las condiciones climáticas más estables permiten actividades de control, mantenimiento de los senderos naturales e intervenciones de prevención ambiental de cara a la primavera.
Este enfoque estacional de la sostenibilidad demuestra cómo Canarias está trabajando hacia un modelo de convivencia entre turismo, vida local y tutela ambiental, transformando los meses invernales en una oportunidad estratégica para el futuro del archipiélago.

