Un archipiélago proyectado hacia el futuro
Las Islas Canarias están abriendo una nueva fase de su evolución económica apostando con decisión por la economía azul, un modelo de desarrollo que valoriza los recursos marinos de modo sostenible. A través de la Estrategia de Especialización Inteligente RIS3 CAN, el archipiélago coordina instituciones públicas, centros de investigación, universidades y empresas privadas en un recorrido compartido que pretende fortalecer sectores clave como las energías renovables marinas, la biotecnología azul, la pesca sostenible y el turismo costero responsable.
Esta transición representa una elección estratégica de medio-largo plazo, hecha necesaria por la posición geográfica de Canarias y por la voluntad de reducir la dependencia de un modelo económico basado casi exclusivamente en el turismo tradicional.
Qué es la economía azul y por qué es central para Canarias
La economía azul es un modelo de desarrollo que promueve la utilización sostenible de los recursos oceánicos para generar crecimiento económico, empleo e innovación, tutelando al mismo tiempo los ecosistemas marinos. Para un archipiélago rodeado por el Océano Atlántico y con más de 1.500 kilómetros de costa, este enfoque representa una oportunidad natural.
Canarias se encuentra en una posición estratégica entre Europa, África y América, en un área caracterizada por una elevada biodiversidad marina. A esto se añade un patrimonio de competencias científicas y tecnológicas maduradas en las últimas décadas, que hace del archipiélago un contexto favorable a la experimentación y al desarrollo de nuevas soluciones ligadas al mar.
Los pilares de la economía azul canaria
1. Energía renovable marina
Canarias están reforzando progresivamente su compromiso en el campo de las energías renovables, en un contexto que sin embargo sigue siendo complejo: actualmente más del 90% de la energía consumida en el archipiélago proviene todavía de fuentes fósiles, debido a la insularidad y a la limitada interconexión con redes continentales.
Un ejemplo emblemático de transición energética es la isla de El Hierro, que gracias a la central hidroeólica de Gorona del Viento ha logrado cubrir su demanda energética exclusivamente con fuentes renovables durante períodos prolongados. Este proyecto es hoy considerado un laboratorio al aire libre para modelos energéticos replicables en otros contextos insulares.
Paralelamente, en Canarias están en fase de estudio y experimentación proyectos ligados a la eólica marina, a la energía del oleaje, de las mareas y a la producción de hidrógeno verde. La Plataforma Oceánica de Canarias (PLOCAN) desempeña un papel central en el test de estas tecnologías, ofreciendo infraestructuras únicas en Europa para la investigación marina.
Los objetivos energéticos fijados por las instituciones regionales y nacionales son ambiciosos: entre estos, el aumento significativo de la cuota de energía renovable en el mix energético antes de 2030. Se trata sin embargo de objetivos estratégicos, no de resultados ya alcanzados, que requerirán inversiones, innovación y tiempos de actuación graduales.
2. Biotecnología azul
La extraordinaria biodiversidad marina que rodea Canarias representa un recurso de gran interés para la investigación científica. Las actividades en el campo de la biotecnología azul se concentran en particular en el estudio y en el cultivo de microalgas y algas marinas, utilizadas para aplicaciones farmacéuticas, nutracéuticas, cosméticas e industriales.
Estos proyectos, ya activos en diversos centros de investigación del archipiélago, pretenden desarrollar cadenas innovadoras de alto valor añadido, capaces de conjugar sostenibilidad ambiental y desarrollo económico. También la investigación sobre organismos marinos como esponjas y corales, por sus potenciales propiedades bioactivas, entra en este ámbito emergente.
3. Pesca sostenible y acuicultura
La pesca sigue siendo un elemento identitario y económico importante para Canarias, pero el sector está hoy en el centro de un proceso de transformación. El objetivo es hacer las actividades pesqueras más sostenibles a través de técnicas de pesca selectiva, sistemas de trazabilidad y programas de tutela de las especies marinas.
Un papel creciente lo desempeña la acuicultura sostenible, con proyectos piloto que apuntan a la cría de especies locales mediante técnicas de bajo impacto ambiental. En algunos casos se experimentan modelos de acuicultura multitrófica integrada, pensados para reducir los desperdicios y crear ciclos productivos más equilibrados.
4. Turismo costero sostenible
El turismo representa más de un tercio de la economía canaria, y es por tanto un sector clave también en la transición hacia la economía azul. Las instituciones regionales están promoviendo una evolución del modelo turístico, orientada a la reducción del impacto ambiental y a la valorización de los ecosistemas marinos.
En este contexto se insertan proyectos piloto y experimentales, como las comunidades energéticas aplicadas a las estructuras turísticas, entre ellas iniciativas en fase de desarrollo en el área de Playa del Inglés. Se trata de experiencias innovadoras, todavía en fase de prueba, que pretenden mejorar la eficiencia energética y reducir las emisiones, pero que todavía no están operativas a gran escala.
Paralelamente, crecen las formas de turismo ligadas al mar: buceo responsable, avistamiento de cetáceos regulado, snorkel educativo y programas de ciencia ciudadana que involucran a los visitantes en el monitoreo ambiental.
Coordinación y visión estratégica
La Comunidad RIS3 CAN para la economía azul nace con el objetivo de coordinar estos procesos, favoreciendo la colaboración entre investigación, empresas e instituciones. La hoja de ruta definida identifica prioridades de inversión, transferencia tecnológica y desarrollo de las competencias, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, en particular el dedicado a la tutela de los ecosistemas marinos.
Una mirada al futuro
La economía azul en Canarias es hoy un recorrido en construcción, hecho de proyectos concretos, experimentaciones y visiones a largo plazo. El archipiélago no se presenta como un modelo ya cumplido, sino como un laboratorio europeo en el que desarrollo económico, innovación y tutela ambiental buscan un equilibrio posible.
En este sentido, la idea a menudo evocada en las políticas europeas –que para construir un futuro sostenible sea necesario "pensar también en azul"– encuentra en Canarias un terreno de aplicación concreto, donde el mar no es solo un recurso a proteger, sino un aliado estratégico para imaginar el mañana.

