Si la cultura representa una sorpresa positiva, el deporte se ha convertido ya en un pilar reconocido de la economía canaria. Los números hablan claro: el sector genera aproximadamente 2.586 millones de euros al año, equivalentes a cerca del 4,4% del PIB regional, dando empleo a más de 28.000 personas. Pero estos datos comprenden mucho más que la actividad deportiva en sentido estricto: incluyen todo el ecosistema conectado formado por turismo deportivo, eventos internacionales, infraestructuras, servicios logísticos, comercio especializado y promoción territorial.
Las grandes manifestaciones están consolidando la posición de Canarias como hub global de los deportes outdoor. La alianza entre The North Face y la Transgrancanaria, extendida hasta 2029, es una señal particularmente significativa: uno de los trail running más prestigiosos del mundo ha encontrado en Canarias su casa permanente, generando no solo visibilidad internacional sino también flujos turísticos cualificados, con visitantes dispuestos a gastar más e interesados en experiencias auténticas del territorio. Los aficionados al trail running que llegan para la Transgrancanaria no buscan solo una carrera, sino una experiencia completa que incluye el descubrimiento de los senderos, de la naturaleza volcánica, de la gastronomía local.
La confirmación de la Vuelta Ciclista a Lanzarote para 2026 añade otra pieza importante a este mosaico deportivo. El ciclismo, junto al trail running, surf, windsurf, vela y senderismo, se beneficia de las condiciones climáticas favorables del archipiélago durante todo el año. Esto posiciona a Canarias como destino privilegiado no solo para las competiciones, sino también para entrenamientos de atletas profesionales y aficionados, creando un flujo continuo y desestacionalizado que ayuda a reducir la dependencia del turismo estacional tradicional. Los ciclistas profesionales eligen cada vez más Canarias para las concentraciones invernales, atraídos por la variedad de los recorridos, el clima templado y las infraestructuras dedicadas. Este tipo de turismo deportivo aporta beneficios económicos distribuidos en el tiempo y en el territorio, involucrando no solo las estructuras de alojamiento sino también restaurantes, tiendas especializadas, guías locales y servicios de apoyo. El deporte está demostrando ser no solo un motor económico, sino también un vehículo de promoción territorial capaz de renovar la imagen de Canarias a nivel internacional, transformándolas de simple destino de playa a polo global para los amantes del outdoor y de la vida activa.

