El turismo global crece en 2025-2026: récord de llegadas y nuevas oportunidades para Europa e Italia

Scritto il 12/02/2026
da Redacción

El comienzo de 2026 confirma una tendencia ya clara: el turismo global ha alcanzado un nuevo equilibrio de crecimiento, superando todos los récords históricos anteriores. Con más de 1.520 millones de llegadas internacionales registradas en 2025, el sector demuestra una capacidad de adaptación e innovación que va mucho más allá de las incertidumbres geopolíticas y económicas que también caracterizaron el año. Así lo declaró la Oficina de Turismo de las Naciones Unidas en enero de 2026: la demanda de viajes se mantuvo elevada durante todo el año a pesar de la inflación y las tensiones internacionales, con un incremento del 4% respecto a 2024 y unos ingresos mundiales que crecieron un 5%.

El World Travel & Tourism Council añade un dato aún más elocuente: en 2025 el turismo generó un valor económico global de aproximadamente 11,7 billones de dólares, equivalente al 10,3% del PIB mundial, con un crecimiento del 6,7% respecto al año anterior. Si el sector turístico fuera un país, sería la tercera economía más grande del mundo. El turismo da empleo a uno de cada tres trabajadores a nivel global, un dato que ilustra hasta qué punto este sector se ha convertido en un pilar estructural de la economía planetaria.

Nuevas rutas y conexiones

Uno de los desarrollos más significativos de este ciclo de crecimiento es la recomposición del mapa turístico mundial. Los viajeros buscan soluciones flexibles, experiencias personalizadas y destinos menos congestionados, abriendo espacio a mercados y ciudades que hasta hace unos años eran percibidos como emergentes. África registró un crecimiento de llegadas del 8%, con picos del 11% en el Norte de África. Oriente Medio superó en un 39% los niveles prepandémicos, rozando los 100 millones de visitantes. También países como Corea del Sur, Mongolia y Letonia escalan en los rankings de ingresos globales, una señal de que la nueva geografía del viaje ya no premia solo los volúmenes, sino sobre todo el valor de la experiencia.

En este escenario de redistribución, Asia-Pacífico está recuperando el terreno perdido durante la pandemia gracias al rebote del Noreste asiático. Las previsiones para 2026 apuntan a nuevos avances, con la plena recuperación de los flujos hacia destinos que aún no habían alcanzado los niveles de 2019.

Turismo sostenible y regenerativo

Cada vez más destinos están invirtiendo en modelos sostenibles, no solo para reducir el impacto medioambiental, sino para crear valor social y cultural. Este enfoque, ampliamente debatido en los foros internacionales de febrero de 2026, es ya una palanca estratégica para atraer un turismo consciente. El tema que domina el debate es el del overtourism: más de la mitad de las llegadas mundiales se concentra en Europa, y los principales destinos urbanos del continente buscan herramientas para redistribuir los flujos. Más de la mitad de las llegadas mundiales pasó por el Viejo Continente en 2025, con Francia y España a la cabeza. Los expertos hablan de "dispersión" como palabra clave: el objetivo no es reducir el turismo, sino hacerlo menos concentrado, tanto geográfica como estacionalmente. La tecnología, desde los sistemas de alerta sobre aglomeraciones en tiempo real hasta las plataformas de reserva adaptativa, se señala como el instrumento más prometedor para alcanzar este equilibrio.

Italia y Europa en el centro de las estrategias

España acogió a 97 millones de turistas internacionales en 2025, con un crecimiento del 3,5% y un gasto turístico total de casi 135.000 millones de euros (+6,8%). Pero es Italia el país que concentra las mayores expectativas para 2026. Los datos de ENIT —la Agencia Nacional de Turismo— reflejan un sector en plena expansión: entre enero y noviembre de 2025 se registraron 255 millones de pernoctaciones internacionales y 456 millones en total. Los viajeros extranjeros invirtieron 60.400 millones de euros en Italia durante el año, y las proyecciones indican que esta cifra podría acercarse a los 80.000 millones en una década. El turismo incide en el PIB italiano en 237.400 millones de euros y contribuye al 13,2% del empleo nacional, con perspectivas de crecimiento hasta el 15,7% antes de 2035.

En este contexto, eventos como la BIT de Milán confirman el papel de Italia como laboratorio de ideas y buenas prácticas para toda la industria. La feria reúne a operadores de todo el mundo en torno a temas como innovación, identidad territorial y turismo de proximidad. También emerge con fuerza la narrativa de destinos como Trieste, cada vez más citado por los medios internacionales como ejemplo virtuoso de oferta cultural, elegante y sostenible.

Un sector dinámico

El turismo de 2026 no es solo recuperación: es transformación. Quienes operan en el sector, o se forman para incorporarse a él, se encuentran ante un panorama lleno de posibilidades, donde innovación e identidad territorial avanzan juntas. El crecimiento no es uniforme ni está garantizado, pero los fundamentos son sólidos: la demanda de viajes es estructuralmente elevada, las nuevas generaciones de turistas buscan experiencias más profundas y personales, y la competencia entre destinos se dirime cada vez más en el plano de la calidad, la narrativa y la sostenibilidad.