El deporte como herramienta educativa e inclusión social

Scritto il 16/02/2026
da Redacción

El informe de la UNESCO 2024: la educación física en crisis global

En julio de 2024, con motivo de los Juegos Olímpicos de París, la UNESCO publicó su primer Global Status Report on Quality Physical Education: un documento que sacudió el debate internacional. Los datos son inequívocos: dos tercios de los estudiantes de secundaria y más de la mitad de los de primaria en el mundo no reciben el número mínimo de horas semanales de educación física recomendadas por la ONU.

UNESCO 2024: 2/3 de los estudiantes de secundaria en el mundo no alcanzan el mínimo semanal recomendado de educación física. Solo el 58% de los países hace obligatoria la educación física para las niñas. Solo el 7% de las escuelas garantiza igualdad de horas entre chicos y chicas.

Los datos sobre discapacidad son aún más alarmantes: 1 de cada 3 estudiantes con discapacidad no tiene acceso a ninguna forma de educación física. A pesar de estos números, la educación física sigue siendo tratada como una asignatura de segunda categoría: dos tercios de los países le dedican menos del 2% del presupuesto escolar. La UNESCO recomienda un mínimo de 2 horas semanales en primaria y 3 en secundaria: un objetivo que la mayoría de los países está muy lejos de alcanzar.

Los beneficios demostrados: datos de la investigación internacional

Los beneficios de la educación física y el deporte sobre la salud y el aprendizaje están documentados por una sólida base de investigaciones científicas. Según una serie de estudios respaldados por las Naciones Unidas, la educación física puede reducir las tasas de obesidad infantil en un 30%, mejorar los resultados escolares del 40% de los estudiantes y contribuir a la prevención de la depresión y la ansiedad, en particular entre las niñas.

La UNESCO estima que cada dólar invertido en programas deportivos puede generar un retorno económico de entre 3 y 124 dólares, en forma de reducción del gasto sanitario, mejora de la productividad y cohesión social. Unas cifras que hacen del deporte no solo un derecho, sino una inversión económica racional para cualquier gobierno.

UNESCO-COI: cada 1$ invertido en deporte y actividad física genera entre 3$ y 124$ de retorno económico y social. Fuente: Conferencia UNESCO "Change the Game", París, julio de 2024.

En Finlandia, uno de los sistemas escolares considerados entre los mejores del mundo según los datos PISA, la educación física está integrada de forma transversal en el currículo: las escuelas garantizan pausas de movimiento de 15 minutos cada hora de clase. Estudios longitudinales finlandeses muestran que los estudiantes con mayor actividad física obtienen resultados académicos notablemente superiores y tasas de abandono escolar significativamente más bajas.

Deporte e integración: ejemplos del mundo

El deporte es una de las herramientas de integración social más eficaces documentadas por la investigación contemporánea. En Alemania, el programa "Integration durch Sport" (Integración a través del Deporte), financiado por el gobierno federal, involucró entre 1989 y 2024 a más de 850.000 personas con origen migratorio, a través de más de 6.500 clubes deportivos distribuidos por todo el país. Los datos muestran que los participantes en el programa presentan tasas de integración lingüística y laboral significativamente superiores a la media.

En Sudáfrica, el deporte desempeñó un papel crucial en el proceso de reconciliación pospapartheid. La victoria de los Springboks en la Copa del Mundo de rugby de 1995, con Nelson Mandela luciendo la camiseta del equipo nacional, históricamente símbolo del régimen blanco, se convirtió en un icono mundial de la capacidad del deporte para unir lo que la política divide. Mandela dijo en aquella ocasión: "El deporte tiene el poder de cambiar el mundo. Tiene el poder de inspirar, de unir a las personas de una manera que pocas cosas logran."

En el Líbano, el ACNUR documentó cómo los programas de fútbol y baloncesto organizados en los campos de refugiados sirios redujeron significativamente los niveles de conflictividad interpersonal y mejoraron el bienestar psicológico de los participantes. El deporte como lengua universal: sin necesidad de compartir cultura, idioma ni historia.

En Australia, el programa "Active Kids" del gobierno de Nueva Gales del Sur ofrece vales de 100 dólares australianos a cada niño en edad escolar para inscribirse en actividades deportivas. Desde su lanzamiento en 2018 hasta 2023, el programa distribuyó más de 5,6 millones de vales, con una penetración especialmente alta en las familias de bajos ingresos y en las comunidades aborígenes.

Deporte paralímpico y discapacidad: transformar la percepción

Los Juegos Paralímpicos de París 2024 marcaron un récord histórico de audiencia televisiva global: más de 3.000 millones de espectadores en todo el mundo siguieron las competiciones, según datos del COI. Para la UNESCO y el Comité Paralímpico Internacional, que en agosto de 2024 publicaron una declaración conjunta, este dato demuestra cómo la representación atlética de la discapacidad transforma profundamente la percepción pública.

UNESCO-IPC, 2024: más del 15% de la población mundial vive con una discapacidad, pero 1 de cada 3 estudiantes con discapacidad no tiene acceso a la educación física. Los Juegos Paralímpicos de París 2024 alcanzaron aproximadamente 3.000 millones de espectadores globales.

En Brasil, el Comité Paralímpico Brasileño desarrolló el programa "Escola Acessível" que llevó instalaciones deportivas adaptadas a más de 40.000 escuelas públicas entre 2012 y 2023, el mayor programa de deporte adaptado escolar del mundo. En Japón, los Juegos Paralímpicos de Tokio 2020 (celebrados en 2021) generaron un cambio cultural medible: según una encuesta del gobierno nipón, el 78% de los ciudadanos declara tener hoy una visión más positiva de las personas con discapacidad que antes de los Juegos.

El papel de las instituciones: invertir en el deporte de base

Para que el deporte pueda cumplir su función social, es necesaria una inversión estructural por parte de las instituciones. Corea del Sur aumentó el presupuesto nacional para el deporte de base en un 40% entre 2010 y 2023, con resultados evidentes: el país registró una caída de la obesidad juvenil superior al 15% en el mismo período y una mejora de los resultados escolares en las escuelas que habían adoptado programas deportivos integrados.

En Italia, los gimnasios escolares en estado ruinoso, la escasez de horas de educación física (inferior al mínimo recomendado por la UNESCO en la gran mayoría de los centros) y la escasa presencia de instalaciones deportivas en las periferias urbanas siguen siendo obstáculos reales para el acceso al deporte en los sectores más vulnerables de la población.

La lección más importante que emerge de los datos internacionales es clara: invertir en el deporte de base, el accesible para todos, en los barrios, en las escuelas, en las comunidades, no es un gasto superfluo sino una inversión de alto rendimiento, para la salud pública, la cohesión social, la educación y el bienestar colectivo. Los países que lo han comprendido, desde Finlandia hasta Australia, desde Corea del Sur hasta Canadá, están recogiendo los frutos.