Para entender el sistema sanitario de las Canarias hay que partir de un dato institucional preciso: la sanidad pública del archipiélago está gestionada por el Servicio Canario de la Salud (SCS), es decir, el servicio sanitario regional del Gobierno de Canarias. En el portal oficial ContacteSCS, el Gobierno canario explica que a través de este servicio es posible acceder a los datos de contacto de hospitales, gerencias, direcciones de área sanitaria y centros del sistema público. Esto confirma que el eje organizativo sigue siendo la red pública regional, integrada en el sistema sanitario español.
El primer nivel de esta red es la atención primaria. En un comunicado oficial del 11 de abril de 2025, el Gobierno de Canarias declaró que los profesionales de los centros de salud y de los consultorios locales realizaron en 2024 un total de 17.220.583 consultas. En el mismo texto, el Gobierno subraya que la atención primaria no se limita a las visitas básicas, sino que abarca también prevención, salud maternoinfantil, vacunaciones, salud mental, atención domiciliaria, cuidados paliativos y pequeña cirugía ambulatoria. Esto es importante porque muestra que la puerta de entrada del sistema no es un simple filtro burocrático, sino una verdadera infraestructura sanitaria territorial.
También el Gobierno de Canarias, en otro comunicado del 16 de mayo de 2025, precisó que los médicos de familia del archipiélago realizaron en 2024 más de 10,1 millones de consultas. El dato refuerza la idea de que la sanidad canaria se apoya de manera muy sólida en la medicina de proximidad. Para un territorio insular, esto es especialmente relevante: antes de llegar al hospital, gran parte de la demanda de salud se absorbe en el territorio, cerca de los pacientes.
El segundo pilar es la red hospitalaria, concentrada principalmente en las islas mayores. En las comunicaciones institucionales del Gobierno canario y en documentos administrativos nacionales aparecen de forma estable estructuras como el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, el Complejo Hospitalario Universitario de Canarias, el Hospital Universitario de Gran Canaria Doctor Negrín y el complejo maternoinfantil de Las Palmas. Esto confirma que Tenerife y Gran Canaria son los principales polos de referencia para la sanidad hospitalaria compleja y universitaria del archipiélago.
Para quienes llegan desde la Unión Europea, es fundamental distinguir entre lo público y lo privado. La página oficial Your Europe de la Comisión Europea explica que la Tarjeta Sanitaria Europea (TSE) cubre la atención médicamente necesaria durante estancias temporales, pero solo dentro del sistema público o de estructuras concertadas; además, no cubre la atención estrictamente privada, ni los viajes realizados expresamente para recibir tratamiento sanitario, ni el repatriamiento. Esta distinción es esencial en las Canarias, donde muchos extranjeros residen por turismo, estudios o estancias prolongadas.
Junto al sector público existe, sin embargo, una componente privada significativa. Aquí conviene ser transparentes sobre la fuente: el dato no proviene de un ministerio, sino del ASPE Private Hospitalisation Report 2024, difundido a través de UEHP, es decir, de una fuente sectorial que representa a los hospitales privados. Según este informe, en España el sector privado gestiona una cuota muy relevante del gasto sanitario total y ofrece tiempos medios más rápidos que el sector público para algunas intervenciones quirúrgicas y diversas prestaciones diagnósticas. Al tratarse de una fuente gremial, el dato debe leerse con cautela; no obstante, resulta útil para entender por qué, en el contexto español, lo privado se percibe a menudo como complemento de lo público, especialmente en cuanto a rapidez de acceso. En el caso de las Canarias, esta relación de complementariedad es creíble también porque la misma fuente ASPE/UEHP indica que el archipiélago se encuentra entre las comunidades españolas con un gasto per cápita relativamente elevado en conciertos y acuerdos público-privados. Esto no es suficiente para afirmar que el sistema canario esté "perfectamente equilibrado" entre lo público y lo privado, pero sí para señalar que la presencia privada no es marginal.
La estructura real parece ser, por tanto, la siguiente: la sanidad pública sigue siendo el eje vertebrador, mientras que la privada interviene como apoyo, especialmente para reducir los tiempos de espera u ofrecer servicios adicionales y especializados. Por ello, la forma más correcta de describir la sanidad en las Canarias es esta: el núcleo del sistema es público, territorial y hospitalario, coordinado por el Servicio Canario de la Salud; lo privado desempeña un papel integrador que puede ser relevante para residentes con seguro médico, expatriados y turistas internacionales. Es un sistema mixto, sí, pero no en el sentido de dos redes equivalentes: más bien en el sentido de una red pública dominante acompañada de una red privada complementaria.

