Smart cities y turismo sostenible: las Islas Canarias como laboratorio europeo de “smart islands”

Scritto il 17/03/2026
da Redacción

Las Islas Canarias están emergiendo como uno de los laboratorios europeos más interesantes para el desarrollo de modelos de smart city aplicados a territorios insulares. El archipiélago español, conocido por su fuerte vocación turística, está experimentando nuevas estrategias para integrar innovación tecnológica, sostenibilidad ambiental y gestión inteligente de los recursos. En un contexto caracterizado por una elevada presión turística y por desafíos específicos vinculados a la insularidad, Canarias está desarrollando políticas capaces de combinar transición energética, movilidad sostenible e innovación digital. El objetivo es construir un modelo de desarrollo que haga el turismo más sostenible y, al mismo tiempo, mejore la calidad de vida de los residentes.

De las smart cities a las smart islands

El concepto de “smart island” representa una evolución del modelo de las smart cities adaptado a las realidades insulares. En estos territorios, donde los recursos naturales e infraestructurales son limitados y la dependencia energética del exterior suele ser elevada, la gestión integrada de energía, movilidad, turismo e infraestructuras digitales adquiere un papel especialmente estratégico. Las Canarias constituyen un caso emblemático en este sentido. El archipiélago es una Región Ultraperiférica de la Unión Europea y cuenta con cierto grado de autonomía administrativa, con un sistema de gobernanza que combina el gobierno regional y los Cabildos, los consejos insulares responsables de la planificación territorial y del desarrollo económico local.

En los últimos años, esta estructura administrativa ha favorecido la colaboración entre entidades públicas, universidades, centros de investigación y empresas tecnológicas. Las políticas de innovación también se insertan en el marco de las iniciativas europeas dedicadas a las smart islands, impulsadas a partir de la Declaración de Bruselas de 2014, que estableció directrices para promover la seguridad energética, la movilidad sostenible y la innovación tecnológica en territorios insulares.

Energía renovable y ejemplos emblemáticos

Uno de los ámbitos en los que Canarias está invirtiendo con mayor decisión es el de la transición energética. La reducción de la dependencia de los combustibles fósiles representa una prioridad estratégica para un archipiélago que durante mucho tiempo ha tenido que importar gran parte de la energía necesaria para su funcionamiento. El objetivo de las autoridades regionales es aumentar progresivamente la cuota de energía producida a partir de fuentes renovables, aprovechando las condiciones naturales favorables que ofrecen el clima y la geografía del archipiélago.

Un ejemplo particularmente significativo es la isla de El Hierro, donde se ha desarrollado el proyecto energético Gorona del Viento. Este sistema combina un parque eólico con una central hidroeléctrica de almacenamiento, creando una red energética capaz de almacenar la energía producida por el viento y utilizarla cuando sea necesario. Gracias a esta solución innovadora, la isla ha logrado en distintos momentos cubrir la totalidad de su demanda eléctrica con energías renovables, reduciendo drásticamente las emisiones de dióxido de carbono y convirtiéndose en una referencia internacional para las políticas energéticas sostenibles.

Otras islas del archipiélago siguen caminos similares. La Graciosa está desarrollando proyectos de microredes energéticas basadas en energía solar y biocombustibles con el objetivo de alcanzar la autosuficiencia energética total antes de 2030. Paralelamente, territorios más poblados como Tenerife y Lanzarote están invirtiendo en la construcción de nuevos parques solares y en el desarrollo de sistemas de almacenamiento inteligente, fundamentales para estabilizar la red eléctrica.

Movilidad sostenible y resiliencia urbana

Las estrategias de innovación no se limitan al ámbito energético, sino que también involucran el sector de la movilidad urbana. En las principales ciudades de Canarias, como Las Palmas de Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife, se han puesto en marcha proyectos destinados a reducir la dependencia del automóvil privado y a promover formas de transporte más sostenibles.

En Las Palmas de Gran Canaria, por ejemplo, se ha introducido el sistema de Bus Rapid Transit conocido como MetroGuagua. Este proyecto contempla autobuses de alta capacidad que circulan por carriles exclusivos a lo largo de un corredor urbano estratégico, lo que permite reducir los tiempos de viaje y mejorar la eficiencia del transporte público. La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia de movilidad sostenible orientada a disminuir la congestión urbana y mejorar la calidad del aire.

Junto al transporte público, la ciudad también ha desarrollado un sistema de bike sharing denominado Sítycleta, que permite a residentes y visitantes desplazarse fácilmente utilizando bicicletas tradicionales y eléctricas distribuidas en numerosas estaciones urbanas. Este servicio no solo favorece la movilidad sostenible, sino que también contribuye a promover nuevas formas de experiencia turística, fomentando rutas ciclistas e itinerarios urbanos alternativos.

Turismo sostenible e innovación digital

El turismo es el principal motor económico de Canarias y, precisamente por ello, ocupa un lugar central en las estrategias de innovación desarrolladas en los últimos años. Las políticas de smart city buscan gestionar de manera más eficiente los flujos turísticos y reducir el impacto ambiental de las actividades relacionadas con el sector.

En este contexto se sitúa el proyecto Canary Green, desarrollado por Telefónica y adoptado por varios municipios turísticos del archipiélago. La iniciativa consiste en una plataforma digital que permite a los visitantes interactuar con el territorio de forma más sostenible. A través de una aplicación móvil, turistas y ciudadanos pueden informar sobre problemas ambientales, consultar mapas con servicios ecológicos, identificar comercios locales sostenibles y monitorizar su propia huella de carbono. El sistema también introduce mecanismos de incentivo basados en créditos digitales que recompensan los comportamientos responsables.

Paralelamente, las autoridades locales han desarrollado herramientas de análisis de datos turísticos mediante plataformas de tourism intelligence. Estos sistemas recopilan información sobre flujos de visitantes, reservas y movilidad, lo que permite a los responsables públicos diseñar políticas basadas en datos concretos. El análisis de datos facilita, por ejemplo, redistribuir los flujos turísticos hacia zonas menos congestionadas y planificar campañas de promoción dirigidas a nuevos mercados.

Normativas, financiación y actores implicados

Muchos de los proyectos desarrollados en Canarias cuentan con financiación procedente de la Unión Europea. Las regiones ultraperiféricas se benefician de instrumentos específicos de apoyo económico, entre ellos el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y otros programas de cohesión destinados a la transición energética y a la digitalización.

Además de los fondos estructurales, programas europeos de investigación e innovación como Horizon Europe han contribuido al desarrollo de proyectos relacionados con las smart grids, la movilidad sostenible y la gestión inteligente de las ciudades. A nivel nacional, el Plan de Recuperación y Resiliencia de España también prevé inversiones significativas en infraestructuras verdes y tecnologías digitales en las islas.

El éxito de estas iniciativas depende en gran medida de la cooperación entre diferentes actores institucionales y económicos. Además del gobierno de Canarias y de los Cabildos insulares, participan en los proyectos universidades, centros de investigación e institutos tecnológicos como el Instituto Tecnológico de Canarias, junto con empresas energéticas y compañías del sector tecnológico.

Desafíos y oportunidades para el futuro

A pesar de los avances logrados en los últimos años, el camino hacia un modelo plenamente sostenible presenta todavía algunos desafíos importantes. La fuerte dependencia económica del turismo representa una vulnerabilidad estructural para el archipiélago, especialmente en un contexto global marcado por crisis económicas y cambios en los patrones de viaje. Al mismo tiempo, el aumento de la presión turística plantea problemas relacionados con la gestión del territorio y la protección de los ecosistemas.

La transición energética también requiere inversiones considerables y una mayor coordinación entre los distintos niveles de gobierno. La fragmentación administrativa entre instituciones locales, regionales y nacionales puede, en ocasiones, ralentizar la implementación de proyectos complejos.

A pesar de estas dificultades, Canarias dispone de condiciones especialmente favorables para convertirse en un modelo internacional de desarrollo sostenible. La abundancia de recursos naturales como el sol y el viento ofrece un gran potencial para la producción de energía renovable, mientras que la experiencia adquirida en la gestión de datos turísticos y en la planificación urbana inteligente podría replicarse en otros contextos insulares.

En este sentido, el archipiélago representa hoy un laboratorio de innovación donde tecnología, turismo y sostenibilidad se combinan para construir nuevas formas de desarrollo territorial. La experiencia de Canarias demuestra que las smart islands no son solo un proyecto tecnológico, sino un enfoque integrado de gobernanza territorial capaz de implicar a instituciones, empresas y ciudadanos en la construcción de un futuro más sostenible.