La gestora de inversiones holandesa Robeco acaba de publicar su Credit Outlook trimestral bajo un título evocador: "En busca del Halo". Detrás de esa metáfora se esconde una estrategia muy concreta: en un entorno marcado por la guerra en Oriente Medio, el encarecimiento de la energía y la revolución de la inteligencia artificial, los expertos de Robeco apuestan por los activos físicos y tangibles —los llamados hard assets— con bajo riesgo de quedarse obsoletos. Los denominan, con las siglas en inglés, activos HALO.
El mensaje es relevante no solo para los grandes inversores institucionales, sino también para entender qué está pasando realmente en la economía global y, por extensión, qué puede esperar el tejido empresarial canario en los próximos meses.
El escenario global: energía cara, crédito bajo tensión e IA que divide
Robeco identifica tres grandes fuerzas que están reconfigurando el panorama económico mundial.
La primera es el conflicto en el Golfo Pérsico, que ha disparado los precios de la energía y está alimentando nuevas presiones inflacionistas en todo el mundo. Para una economía como la canaria —altamente dependiente del transporte aéreo y marítimo, y con una generación eléctrica todavía ligada en parte a los combustibles fósiles— esto no es una noticia menor.
La segunda es la tensión en los mercados de crédito privado. Según Robeco, las empresas endeudadas, especialmente las del sector del software expuesto a la inteligencia artificial, están mostrando señales claras de estrés financiero. Los spreads crediticios —es decir, el coste extra que pagan las empresas más arriesgadas para financiarse— se han ampliado de forma notable en este segmento, mientras el resto del mercado aguanta mejor. Es una señal de que, bajo la aparente calma de los mercados, hay grietas que se van abriendo.
La tercera fuerza es la propia revolución de la IA, que Robeco describe sin ambages como una máquina de crear ganadores y perdedores. Los sectores que no sean capaces de adaptarse —o que dependan de modelos de negocio vulnerables a la automatización— afrontarán presiones crecientes sobre sus ingresos y su capacidad de devolver la deuda.
¿Qué son los activos HALO y por qué importan en Canarias?
El concepto central del informe de Robeco es precisamente el de los activos HALO: empresas y sectores anclados en bienes físicos tangibles —metales, minería, papel, infraestructuras— con flujos de caja estables y baja exposición tanto a la inteligencia artificial como a la volatilidad financiera.
Traducido al contexto canario, este enfoque tiene una lectura muy directa. Las Islas cuentan con varios sectores que encajan perfectamente en esta definición:
Las infraestructuras portuarias y aeroportuarias son activos físicos de primera magnitud. Los puertos de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, conectores estratégicos entre Europa, África y América, representan exactamente el tipo de infraestructura que Robeco considera resiliente: difícilmente reemplazable, con demanda estructural y baja exposición a la obsolescencia tecnológica.
La agricultura de exportación —plátano, tomate, productos tropicales— se asienta sobre tierra, agua y trabajo humano cualificado. Es un activo tangible, arraigado en el territorio, que no puede ser deslocalizado ni digitalizado de la noche a la mañana. En un entorno donde el crédito se vuelve más selectivo, las empresas con este perfil tienen más probabilidades de acceder a financiación en condiciones razonables.
El sector energético de las renovables es quizás el ejemplo más claro de activo HALO con proyección de futuro en Canarias. Parques eólicos, instalaciones solares, proyectos de hidrógeno verde: todos son activos físicos, con contratos de largo plazo y flujos de caja predecibles, exactamente lo que los inversores y los prestamistas buscan en tiempos de incertidumbre.
El turismo de calidad, respaldado por infraestructura hotelera real, también puede considerarse dentro de esta categoría, siempre que las empresas mantengan un perfil financiero sólido y eviten el endeudamiento excesivo a tipo variable.
Las advertencias que no hay que ignorar
Robeco también lanza varias señales de alerta que conviene tener presentes desde las Islas.
La primera afecta a las empresas canarias que hayan apostado por el software y la tecnología como núcleo de su modelo de negocio sin una base de activos físicos que las respalde. En un entorno donde el crédito para este tipo de compañías se está encareciendo y los inversores se vuelven más exigentes, conseguir financiación será más difícil y más caro.
La segunda alerta tiene que ver con el endeudamiento en general. Robeco recomienda evitar la exposición al crédito privado de baja calidad y privilegiar los bonos con calificación BB —los de mayor calidad dentro del universo high yield— y los valores financieros con fundamentales sólidos. Para las pymes canarias, el mensaje equivalente es claro: este no es el momento de asumir deudas agresivas, sino de sanear balances y demostrar capacidad de generación de caja.
La tercera advertencia apunta al sector del software y los servicios digitales que compiten directamente con herramientas de inteligencia artificial. Si la IA puede hacer en minutos lo que antes requería equipos humanos, algunos negocios tecnológicos locales se enfrentan a una presión competitiva sin precedentes. El informe de Robeco lo confirma con datos: los spreads crediticios de las empresas de software high yield se han disparado respecto al conjunto del mercado, señal de que los inversores ya están descontando ese riesgo.
El crédito europeo, un punto a favor
Hay también una buena noticia relativa para el entorno canario. Robeco destaca que el crédito europeo goza de mejor soporte que el estadounidense, gracias a valoraciones más atractivas y a una menor exposición tanto al crédito privado como a los riesgos ligados a la IA. Como economía integrada en el espacio financiero europeo, Canarias se beneficia indirectamente de este contexto: las empresas canarias que busquen financiación en los mercados de deuda europeos encontrarán un entorno relativamente más favorable que el americano.
Conclusión: solidez, selectividad y los pies en la tierra
El mensaje de Robeco puede resumirse en tres palabras: solidez, selectividad y tangibilidad. En un mundo donde la incertidumbre energética, la tensión geopolítica y la disrupción tecnológica se combinan, los que mejor resistirán serán quienes tengan activos reales, flujos de caja predecibles y una deuda manejable.
Para Canarias, este diagnóstico global tiene una traducción esperanzadora: el archipiélago cuenta con una base de activos tangibles —sus puertos, su tierra, su sol, su posición geoestratégica— que encaja bien con lo que el mercado va a valorar en los próximos trimestres. El reto está en saber comunicarlo, en financiarse de forma inteligente y en no dejarse seducir por modelos de negocio que brillan mucho pero que tienen poca sustancia debajo.
En tiempos de tormenta, el halo protege a quienes tienen los pies bien plantados en el suelo.

