En plena tormenta de volatilidad global, los grandes líderes empresariales e inversores institucionales de todo el mundo no están paralizados: están recalibrando, reposicionándose y apostando por el largo plazo. Así lo revela una encuesta de HSBC realizada a 3.500 altos directivos e inversores en diez países, publicada con motivo del HSBC Global Investment Summit de abril de 2026. Sus conclusiones son relevantes no solo para los grandes actores del capitalismo global, sino también para el tejido económico de las Islas Canarias.
La volatilidad ha llegado para quedarse
El primer dato que llama la atención es categórico: el 95% de los encuestados considera que la volatilidad ya no es un fenómeno pasajero, sino una característica estructural de la economía global. No es una crisis, es el nuevo normal.
Ante este escenario, el 88% de las empresas e inversores consultados ha revisado su estrategia de asignación de capital. La respuesta mayoritaria no ha sido la retirada, sino la adaptación: más del 53% ha ampliado sus horizontes de inversión respecto a hace tres años, optando por posiciones a más largo plazo precisamente cuando la incertidumbre es mayor. Y el 89% está aumentando activamente su exposición a mercados de alto crecimiento.
Para las empresas canarias, este mensaje es una invitación a reflexionar: en tiempos de turbulencia, los que ganan no son los que se retiran, sino los que saben dónde poner sus fichas con criterio y visión de largo plazo.
La inteligencia artificial, en el centro de todo
La encuesta de HSBC confirma algo que ya apuntaban otros análisis recientes: la inteligencia artificial ha dejado de ser una tendencia emergente para convertirse en un factor determinante de las decisiones de inversión y expansión internacional.
Para el 50% de los encuestados, el acceso a tecnologías de IA e infraestructuras críticas será el principal condicionante de sus estrategias internacionales en los próximos tres años, al mismo nivel que el crecimiento del mercado y la demanda de los clientes. Y el 51% señala que una infraestructura sólida de IA y datos, junto con costes energéticos competitivos, son factores clave a la hora de decidir en qué mercados aumentar su presencia.
¿Qué beneficios concretos esperan obtener de la IA? El 56% apunta a una mejora de la productividad y eficiencia laboral; el 48% destaca las capacidades de previsión y modelización; y el 46% menciona el aumento de la innovación y la reducción de costes operativos. Pero quizás el dato más significativo sea este: un 32% espera que la IA redefina radicalmente su modelo de negocio principal en los próximos tres años. No se trata de hacer lo mismo de manera más eficiente, sino de transformar por completo qué se ofrece y cómo se genera valor.
Para Canarias, cuya economía apuesta por convertirse en un hub tecnológico del Atlántico, este contexto global es una confirmación y un acicate. La demanda de infraestructura digital, conectividad, energía limpia y talento tecnológico no va a menguar: va a crecer. Las islas que sepan posicionarse como plataformas atractivas para empresas que buscan operar con IA en un entorno de costes razonables tendrán una ventaja competitiva real.
El mundo se regionaliza: una oportunidad para Canarias
Uno de los hallazgos más interesantes de la encuesta de HSBC es el proceso de regionalización del comercio y las inversiones globales. El 93% de los encuestados prevé aumentar sus intercambios transfrontaleros en los próximos cinco años, pero el 91% espera que esos flujos se concentren cada vez más dentro de redes regionales.
En ese mapa, Asia —y en particular China continental, citada por el 41% de los encuestados como el mercado más importante para sus relaciones económicas futuras— está ganando peso de forma acelerada. Pero Europa continental y el Reino Unido siguen siendo pilares fundamentales para el 38% de los entrevistados.
Aquí emerge una oportunidad estratégica para las Islas Canarias que merece ser subrayada. El archipiélago ocupa una posición geográfica única: es territorio europeo, tiene acceso preferente a los mercados africanos y mantiene vínculos históricos con América Latina. En un mundo que se reorganiza en bloques regionales, Canarias puede jugar un papel de conector privilegiado entre tres de esas regiones. Los puertos de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife, las infraestructuras de telecomunicaciones que enlazan tres continentes y la creciente comunidad de nómadas digitales y empresas internacionales instaladas en las islas son activos que encajan perfectamente con el mundo que describe la encuesta de HSBC.
Las empresas medianas, en el punto de mira
Un detalle metodológico de la encuesta merece atención especial: entre los 3.000 directivos consultados, 874 representan empresas con una facturación de entre 50 y 500 millones de dólares. No son solo los gigantes corporativos quienes están reconfigurando sus estrategias; también las empresas medianas están tomando decisiones activas de reposicionamiento internacional.
Este dato es relevante para el tejido empresarial canario, donde la mediana empresa —touroperadores, exportadores agrícolas, empresas logísticas, compañías de servicios tecnológicos— tiene un peso considerable. El mensaje de HSBC es que este segmento también está en movimiento, también está aumentando su apetito por el riesgo calculado y también está buscando nuevos mercados y socios.
Conclusión: el mapa se redibuja, Canarias tiene carta a jugar
La encuesta de HSBC dibuja un mundo en profunda transformación: más regional, más tecnológico, más exigente con la eficiencia energética y más dispuesto a invertir a largo plazo a pesar de la incertidumbre. No es un mundo que paralice, sino uno que selecciona: premia a los territorios y a las empresas que tienen algo real que ofrecer.
Las Islas Canarias reúnen varios de los ingredientes que este nuevo mapa valora: posición geoestratégica irrepetible, potencial enorme en energías renovables, conectividad atlántica y una apuesta institucional por la economía digital. El reto está en acelerar esa transformación, en hacer que esas ventajas sean visibles y accesibles para los inversores y empresas que, según HSBC, están buscando activamente dónde colocar su capital en los próximos cinco años.
El mundo se está recableando. Canarias tiene todos los motivos para ser uno de sus nodos.

