Hormuz, China y el petróleo: por qué las tensiones en el Golfo siguen importando en Canarias

Scritto il 10/04/2026
da Redacción | Economía Internacional

El Estrecho de Ormuz, ese paso marítimo de apenas 33 kilómetros de anchura entre Irán y Omán, lleva semanas en el centro de la geopolítica mundial. Por él transita aproximadamente el 20% del petróleo que consume el planeta. Cuando ese corredor se tensa, los efectos se sienten en todo el mundo, incluso en un archipiélago atlántico como las Islas Canarias. El banco de inversión Allianz Global Investors acaba de publicar su análisis semanal analizando quién resiste mejor este escenario y por qué. La respuesta es instructiva para entender también lo que está en juego para nuestra economía.

China aguanta el golpe mejor que la mayoría

El análisis de Allianz GI, firmado por Christiaan Tuntono, economista senior para Asia Pacífico, concluye que China es uno de los países menos vulnerables a un posible cierre prolongado del Estrecho de Ormuz. Los motivos son varios y concretos.

En primer lugar, China genera más del 80% de su energía internamente. El carbón representa el 51% de su consumo energético total, y más del 30% de su energía proviene de fuentes renovables y nucleares —hidroeléctrica, eólica y solar—. En consecuencia, las importaciones solo cubren menos del 20% de su consumo primario de energía.

Es cierto que China sigue siendo muy dependiente de las importaciones de petróleo crudo —un 72,8%— y de gas natural licuado —un 40,4%—, y que una parte significativa de esas importaciones procede del Medio Oriente: alrededor del 45% del crudo y el 32% del GNL. Pero aquí entra en juego otro factor clave: la diversificación geográfica. China importa combustibles fósiles de Rusia, Malasia, Angola y Brasil, y además utiliza gasoductos y oleoductos terrestres desde Rusia y Asia Central, que no dependen del tráfico marítimo por Ormuz.

A esto se añaden unas reservas estratégicas de crudo estimadas en 140 días, muy superiores a las de países como India o Filipinas, que apenas disponen de un mes de cobertura. Y para amortiguar los efectos en los precios al consumo, el gobierno chino aplica un sistema de precios regulados en los carburantes: si el crudo supera los 80 dólares por barril, las refinerías estatales reducen sus márgenes; si supera los 130 dólares, entran en juego subsidios fiscales directos.

En definitiva, Allianz GI concluye que China —junto con Malasia, exportadora neta de energía— es de las economías asiáticas mejor blindadas frente a este escenario, con menor riesgo de inflación energética, menor necesidad de intervención fiscal y monetaria, y previsiblemente menor volatilidad en sus mercados financieros.

¿Y Canarias? La dependencia energética como talón de Aquiles

La situación de las Islas Canarias es prácticamente la opuesta a la de China en lo que respecta a la autosuficiencia energética. El archipiélago sigue dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles importados para generar electricidad y abastecer su economía, especialmente en los sectores del transporte y el turismo.

Cuando el precio del petróleo sube —como ocurre en momentos de tensión en torno a Hormuz— las consecuencias son inmediatas y tangibles para las empresas y los ciudadanos canarios.

Para el turismo, la partida más sensible es el queroseno. Las aerolíneas que conectan las islas con sus principales mercados emisores —Reino Unido, Alemania, países nórdicos— ajustan sus costes operativos en función del precio del combustible. Una subida prolongada del crudo se traduce en mayor presión sobre las tarifas aéreas y, en última instancia, en un encarecimiento del destino para el turista europeo. En un mercado tan competitivo como el turístico, donde Canarias compite con Turquía, Marruecos o el Mediterráneo oriental, esa pérdida de competitividad en precio puede ser relevante.

Para la pesca y el transporte marítimo, el gasolio es el principal coste operativo. La flota pesquera canaria, que opera tanto en aguas locales como en caladeros africanos, ve erosionados sus márgenes cada vez que el crudo se encarece. Lo mismo ocurre con las navieras que conectan el archipiélago con la Península y con África Occidental.

Para los hogares y las pymes, el encarecimiento de la energía tiene un efecto inflacionista difuso pero real: facturas eléctricas más altas, mayor coste del transporte de mercancías, presión sobre los márgenes de los negocios. En una economía insular donde prácticamente todo lo que se consume llega desde fuera, la energía cara es un multiplicador de costes que afecta a toda la cadena de valor.

La lección estratégica: reducir la exposición al riesgo de Hormuz

El análisis de Allianz GI sobre China no es solo un informe sobre un país lejano. Es, en realidad, una hoja de ruta sobre cómo construir una economía más resiliente frente a los choques energéticos globales. Los tres pilares que hacen a China menos vulnerable son la diversificación de fuentes, las reservas estratégicas y el control de los precios al consumo. Ninguno de esos tres pilares está hoy bien desarrollado en las Islas Canarias.

Pero hay buenas noticias. Las Canarias cuentan con uno de los recursos renovables más privilegiados de Europa: sol y viento de manera constante durante todo el año. El potencial para la generación de energía solar y eólica —y para el almacenamiento mediante hidrógeno verde— es enorme y todavía muy infrautilizado. Cada kilovatio generado localmente a partir de fuentes renovables es un kilovatio que no depende del precio del barril de Brent ni de lo que ocurra en el Estrecho de Ormuz.

La aceleración de la transición energética en Canarias no es solo una cuestión medioambiental: es una estrategia de seguridad económica. Y los episodios como el actual en Hormuz son un recordatorio puntual de por qué esa transición no puede esperar.

La semana que viene: datos que moverán los mercados

Más allá del análisis geopolítico, Allianz GI señala que la próxima semana estará marcada por la publicación de datos macroeconómicos clave que los mercados seguirán de cerca. En China se publicarán los datos de comercio exterior de marzo y, el jueves, el dato de crecimiento del PIB del primer trimestre, para el que el consenso del mercado apunta a un avance del 4,7% interanual. En Estados Unidos se publicarán datos del mercado inmobiliario, del empleo y del sentimiento industrial. En Europa, atención a los datos de producción industrial de febrero y a la confirmación del IPC de marzo, que se espera estable en el 2,5% interanual.

Para Canarias, la evolución del PIB chino y de la inflación europea son indicadores a seguir de cerca: el primero porque condiciona la demanda turística y comercial en Asia; el segundo porque influye directamente en las decisiones del Banco Central Europeo sobre los tipos de interés, con impacto directo sobre las hipotecas, el crédito empresarial y el coste de financiación de las administraciones locales.

Conclusión: la geografía protege, la energía vulnera

Las Islas Canarias tienen la suerte de estar lejos de las zonas de conflicto. Pero la economía globalizada hace que ningún territorio sea verdaderamente inmune a lo que ocurre en un estrecho a miles de kilómetros. La resiliencia energética que Allianz GI elogia en China no se construye de un día para otro: requiere inversión, planificación y voluntad política. Canarias tiene los recursos naturales para lograrlo. La pregunta es si tendrá también la velocidad necesaria para aprovecharlos antes de que llegue el próximo choque.


Este artículo se basa en el informe "The Week Ahead, 10 de abril de 2026: La resiliencia energética de China en el contexto de las tensiones sobre Hormuz", elaborado por Christiaan Tuntono, Senior Economist Asia Pacific de Allianz Global Investors.