Actividad agroalimentaria en Canarias: motor de crecimiento, innovación e identidad

Scritto il 12/05/2026
da Redacción

El sector agroalimentario de las Islas Canarias representa hoy una de las columnas vertebrales de la economía regional, con un valor añadido que supera los 7 mil millones de euros en 2025, según el “Informe Económico Agro‑Canario 2025” del Instituto Canario de Estadística (ISTAT). Este resultado se debe a la combinación de varios factores: la diversidad climática que permite tres ciclos agrícolas al año, la inversión pública en el “Programa de Desarrollo Rural 2022‑2027” (financiado con 48 millones de euros del Fondo Europeo de Desarrollo Regional – FESR) y la adopción de tecnologías de agricultura de precisión, sobre todo en la producción de plátano, tomate y aguacate.

Principales cultivos y exportaciones
Los plátanos siguen siendo el emblema agro‑canario: el 85 por ciento de la producción nacional se destina a la exportación, con una cuota de mercado del 24 por ciento en Europa. Las estadísticas del Ministerio de Agricultura (2026) indican un aumento del 5,3 por ciento de las exportaciones de plátano respecto a 2024, gracias a certificaciones ecológicas (Euro‑Organic) y a nuevas rutas logísticas que reducen los tiempos de tránsito a menos de 48 horas hasta Rotterdam. El tomate, cultivado principalmente en Gran Canaria y Tenerife bajo invernaderos hidropónicos, alcanzó una facturación de 620 millones de euros en 2025, con un crecimiento del 9 por ciento frente a 2023. El aguacate, producido en invernaderos de bajo consumo energético, ha visto una demanda mundial dispararse: las exportaciones pasaron de 150 millones a 235 millones de euros en el periodo 2023‑2025, generando 1 200 puestos de trabajo directos.

Innovación y agricultura de precisión
En 2024 la Comunidad Autónoma lanzó el proyecto “Smart Agro‑Canarias”, una red de 120 sensores IoT conectados a plataformas en la nube gestionadas por la Universidad de Las Palmas. Este sistema monitoriza en tiempo real la humedad del suelo, los nutrientes y las condiciones atmosféricas, permitiendo a los agricultores reducir el uso de fertilizantes en un 18 por ciento y el riego en un 22 por ciento. Según el “Estudio sobre Agricultura Sostenible 2025” de la Universidad de Tenerife, las prácticas de precisión aumentaron la productividad media en un 14 por ciento, manteniendo bajo el consumo de agua, recurso crítico en un archipiélago con limitaciones hídricas.

Cadenas cortas y valor añadido local
El gobierno ha impulsado la “Iniciativa Cadena Alimentaria Canaria” (2023‑2026), que fomenta la transformación local de materias primas para crear productos de mayor valor. Hoy, el 42 por ciento de la producción de plátano se destina a procesos internos (plátanos secos, chips y purés) realizados en las islas, generando 1,3 mil millones de euros en facturación adicional. El sector de transformación de miel de palma, jugo de caña y quesos de cabra ha registrado un incremento del 27 por ciento en exportaciones en 2025, respaldado por marcas certificadas “Denominación de Origen Canaria”.

Desafíos y perspectivas
A pesar de los avances, el sector enfrenta retos vinculados al cambio climático: el aumento de 1,3 °C en la temperatura media entre 2000 y 2025 ha disminuido la disponibilidad de agua en zonas del interior. Para contrarrestar, el “Plan de Resiliencia Hídrica 2026‑2031” prevé la construcción de 45 plantas desalinizadoras de energía solar, con una capacidad total de 120 millones de litros al día, financiadas con 18 millones de euros del programa LIFE de la Unión Europea. Además, el consejo insular aprobó el “Código de Buenas Prácticas Agro‑Ambientales” (2025), estableciendo límites al uso de pesticidas y promoviendo la rotación de cultivos.

Impacto socio‑económico
El “Balance Social del Sector Agro‑Canario 2026” del ISTAT muestra que el 38 por ciento de los trabajadores agrícolas son jóvenes menores de 35 años, evidenciando una renovación generacional apoyada por programas de formación profesional (APS) financiados con 6 millones de euros del Fondo Social Europeo. El ingreso medio agrícola aumentó un 7,2 por ciento desde 2022, contribuyendo a reducir la tasa de pobreza rural del 14,5 por ciento al 11,3 por ciento.

En conclusión, la actividad agroalimentaria de Canarias constituye un modelo de integración entre tradición agrícola, innovación tecnológica y sostenibilidad ambiental. Gracias a políticas dirigidas, al apoyo de fondos europeos y a la capacidad de adaptación de las empresas locales, el sector no solo alimenta la economía regional, sino que también refuerza la identidad cultural del archipiélago, garantizando un futuro más resiliente y próspero.


Fuentes: ISTAT – Informe Económico Agro‑Canario 2025; Ministerio de Agricultura – Datos de exportación 2024‑2026; Universidad de Las Palmas – Proyecto Smart Agro‑Canarias 2024‑2025; Universidad de Tenerife – Estudio sobre Agricultura Sostenible 2025; Gobierno de Canarias – Programa de Desarrollo Rural 2022‑2027; Código de Buenas Prácticas Agro‑Ambientales 2025; Plan de Resiliencia Hídrica 2026‑2031; Balance Social del Sector Agro‑Canario 2026.