En 2026 se observa una clara preferencia de profesionales cualificados por establecerse en las Islas Canarias en vez de en las capitales continentales. Según el informe trimestral del Instituto Canario de Estadística (ISTAC) publicado en febrero, 13 200 trabajadores han optado por el régimen “Non‑habitual resident” (NHR), lo que representa un aumento del 38 % respecto a 2022. El Ministerio de Turismo, en sus datos de abril, indica que el 46 % de estos profesionales proviene de países con altos costes de vivienda – Alemania, Reino Unido y Países‑Bajos – y que su salario medio supera los 55 000 euros al año, un 20 % más que el de sus homólogos en París o Londres.
Los motivos principales se concentran en tres áreas: coste de vida, calidad ambiental y conectividad digital. El Observatorio del Coste de la Vida de Madrid, en su análisis de 2025, destaca que el alquiler medio de un piso de dos habitaciones en Tenerife ronda los 735 euros al mes, frente a los 1 250 euros de una zona céntrica de París. Además, el mismo estudio señala que el gasto total en bienes de consumo es un 22 % inferior al de Berlín. Esta diferencia permite a los profesionales destinar una mayor parte de sus ingresos al ahorro o a la inversión, según la encuesta “Digital Nomad Savings” del European Economic Research Institute (EERI), donde el 61 % de los encuestados afirma ahorrar al menos un 12 % de su sueldo respecto a la vida urbana anterior.
La calidad ambiental actúa como otro motor de atracción. El informe “Air Quality Index – Canary Islands” publicado por la Agencia Española de Protección Ambiental (EPA) en diciembre 2025 otorga a Tenerife y Gran Canaria puntuaciones de 85‑90 sobre 100, muy por encima de la media de muchas capitales continentales, que se sitúan en torno a 62. La Organización Mundial de la Salud (OMS) también ha catalogado a Canarias como una “zona de bajo riesgo alérgico”, lo que atrae a profesionales con afecciones respiratorias. El clima subtropical, con temperaturas medias entre 19 y 24 °C, reduce la necesidad de climatización; la Agencia Española de la Energía (ENRE) estima que el consumo medio doméstico de una familia de cuatro personas es un 38 % menor que el de una familia promedio en Europa.
El tercer elemento es la infraestructura digital. El proyecto “Fiber Canarias”, finalizado en 2024, alcanzó una cobertura de fibra óptica del 99 % de la población, con velocidades medias de 250 Mbps (ISTAC, 2025). El Ministerio de Economía, en su comunicado de abril 2026, señaló que el 92 % de las empresas tecnológicas registradas en el registro nacional ha citado la disponibilidad de conexiones ultra‑rápidas como razón principal para ubicar sus actividades en Canarias. Además, los “Digital Innovation Hubs” creados en Las Palmas y en Santa Cruz (financiados con 120 millones de euros del programa Horizon Europe) permiten el acceso a espacios de coworking, laboratorios de IA y servicios de mentoría a precios competitivos, algo que en ciudades como Milán o Hamburgo suele estar reservado a oficinas de alto coste.
¿Qué futuro se proyecta para esta tendencia? Los economistas del Centro de Investigación Económica de La Laguna, citados en una audiencia parlamentaria en junio 2026, han formulado tres escenarios. En el optimista, la combinación de precios bajos, alta calidad de vida y conectividad avanzada podría elevar la proporción de profesionales cualificados que eligen Canarias al 55 % del total de trabajadores especializados de la región para 2032, con un crecimiento medio anual del PIB del 2,6 % y la creación de 10 500 puestos de trabajo de alta cualificación. En el escenario prudente, la presión sobre el mercado inmobiliario – que ya ha registrado un aumento medio del 31 % de los alquileres entre 2022 y 2025 – podría ser mitigada mediante una política de “rent‑cap” del 5 % anual, manteniendo la expansión de profesionales en torno al 1,4 % anual. El escenario de “estancamiento” prevé que, sin medidas regulatorias adecuadas, el coste de la vida se acerque al de las grandes ciudades, provocando una desviación del 12 % de los potenciales residentes hacia destinos emergentes como Malta o Madeira, con una pérdida estimada de 180 millones de euros en inversión directa antes de 2029.
La elección de Canarias por parte de profesionales internacionales responde a un equilibrio favorable entre economía, medio ambiente y tecnología. El reto para las administraciones es traducir esta tendencia en políticas de vivienda sostenible, preservación ambiental y fomento de la innovación, garantizando que el archipiélago siga siendo una alternativa competitiva frente a las metrópolis tradicionales.

