Desde el 1 de julio de 2026 circulan por Tenerife las primeras guaguas de dos pisos de la historia de la isla, un cambio que quienes viven o trabajan a lo largo de las rutas entre el norte y el sur ya están empezando a notar en su día a día. TITSA, la empresa de transporte público insular, puso en marcha una primera fase con dos unidades en las líneas 110 (Santa Cruz-Costa Adeje) y 112 (Santa Cruz-Los Cristianos), las de mayor demanda de la isla. En cuestión de una semana se sumaron otras once guaguas, hasta completar un total de trece vehículos de doble piso, ampliando el servicio también a la línea 108 (Santa Cruz-Icod de los Vinos).
El salto en capacidad es notable: se pasa de 59 a 85 butacas por viaje, un incremento del 44% que permitirá incorporar dos millones de plazas más al año a la red. La presidenta del Cabildo de Tenerife, Rosa Dávila, calificó la operación de "salto sin precedentes" para TITSA, recordando que las tres líneas afectadas trasladaron el año pasado a cuatro millones de pasajeros: con los nuevos vehículos, el objetivo es llegar hasta los seis millones.
Para quienes usan a diario estos trayectos —trabajadores que se desplazan cada mañana, estudiantes universitarios, personal del sector turístico que se mueve entre las dos vertientes de la isla— la novedad se traduce en menos esperas y menos aglomeración en las horas punta, especialmente en una isla donde el tráfico privado sigue siendo un problema estructural. No es casual que la consejera de Movilidad, Eulalia García, insistiera en el objetivo de fondo de la operación: convencer a cada vez más residentes de dejar el coche en casa y optar por el transporte público para sus desplazamientos diarios al trabajo, al colegio o a la universidad.
Los nuevos vehículos no son simples autobuses de mayor tamaño: según TITSA, han sido fabricados de forma artesanal para adaptarse a las características específicas de la isla e incorporan algunos de los sistemas de seguridad y asistencia a la conducción más avanzados disponibles actualmente, entre ellos detección de ángulo muerto, frenada automática de emergencia, aviso de abandono de carril, cámaras laterales Mirror Cam, cámaras de seguridad interiores y el sistema Alcolock, que impide el arranque del vehículo si el conductor da positivo en una prueba de alcoholemia antes de iniciar el servicio. La incorporación de los nuevos buses ha ido acompañada de un plan de formación específico para el personal: sesenta conductores ya han completado la capacitación, de un total de noventa previstos.
La operación se enmarca en un plan de renovación de flota más amplio: en los últimos tres años el Cabildo ha incorporado 351 nuevas guaguas, con una inversión superior a 125 millones de euros, que ha permitido duplicar la oferta de transporte público en la isla y reducir las emisiones de la flota de TITSA en más de un 7%. La renovación continuará con la llegada de otras 57 guaguas antes de que termine el año y 25 más en 2027, cinco de ellas también de dos pisos, lo que elevará a dieciocho el número total de vehículos de doble altura.
El contexto en el que se produce esta novedad es el de un transporte público canario que en 2026 sigue siendo gratuito —guaguas y tranvía incluidos— gracias a la financiación estatal confirmada para todo el año, y que en 2025 registró el mayor volumen de viajeros de su historia: 87 millones de usuarios en TITSA. Para residentes y extranjeros que se mueven a diario entre Santa Cruz, Costa Adeje y Los Cristianos, las nuevas guaguas de dos pisos son, por tanto, algo más que una curiosidad visual en las carreteras de la isla: son una pieza concreta de un cambio en la movilidad cotidiana de Tenerife.

