A un mes de que venza el plazo fijado para el 31 de julio, la Consejería de Transición Ecológica y Energía del Gobierno de Canarias ha anunciado que ya ha culminado el 100% de los objetivos cuantificados dentro de la Estrategia de Energía Sostenible en las Islas, el programa compartido con Baleares y dotado con 301,7 millones de euros procedentes de los fondos Next Generation de la Unión Europea, en el marco del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
"Canarias ha culminado ya al 100% los objetivos que se cuantifican dentro de la Estrategia de Energía Sostenible en las Islas", ha explicado el consejero Mariano H. Zapata, subrayando que se trata de "uno de los principales hitos de la legislatura en materia de transición energética": la correcta ejecución de los fondos europeos, que así no tendrán que ser devueltos. Las cifras son elocuentes: el objetivo específico para Canarias era la instalación de 85 megavatios de potencia renovable, meta ya alcanzada (a nivel conjunto con Baleares se han certificado 143 MW frente a un objetivo de 128). En cuanto a las actuaciones de apoyo a la transición energética, frente a un objetivo de 287 intervenciones en las islas se han certificado ya 313.
Las actuaciones financiadas han permitido instalar energías renovables en espacios antropizados, infraestructuras públicas, instalaciones deportivas, centros educativos, espacios sociosanitarios y equipamientos municipales — un modelo, según el director general de Energía, Alberto Hernández, que apunta a un sistema energético "más eficiente y sostenible" para las islas. En paralelo, las convocatorias de autoconsumo y térmicas han permitido alcanzar 140 MW frente a un objetivo de 83, mientras que el programa Moves III de movilidad eléctrica ha certificado 8.035 vehículos y 3.055 puntos de recarga en todo el archipiélago.
El hito se enmarca en una trayectoria más amplia: en los últimos años la potencia instalada de autoconsumo en las islas ha crecido un 80%, alcanzando los 246 MW repartidos en cerca de 23.000 instalaciones. Ahora la Consejería ha abierto además una nueva convocatoria de 1.875.000 euros, cofinanciada por el programa Feder Canarias 2021-2027, destinada a financiar vehículos eléctricos o de cero emisiones para el transporte colectivo de viajeros y la instalación de puntos de recarga de acceso público — una pieza que apunta directamente a la movilidad urbana sostenible, uno de los nudos más críticos en unas islas donde el tráfico turístico satura calles y cascos urbanos.
Zapata ha aprovechado para dirigir una petición al Ministerio para la Transición Ecológica: prorrogar los plazos de ejecución de los fondos, para que algunos proyectos estratégicos ya concedidos y presupuestados puedan salir adelante sin riesgo de tener que devolver las ayudas. "No parece lógico", ha dicho, "que tenga que haber un reembolso de fondos si es posible ejecutar más presupuesto e integrar más energías renovables en el sistema eléctrico canario". Una petición que refleja una tensión habitual en la transición energética de las islas: por un lado, resultados que llegan antes de lo previsto; por otro, la necesidad de más tiempo para transformar la financiación en infraestructuras realmente operativas, en un archipiélago donde la dependencia histórica de los combustibles fósiles sigue siendo alta.

