Canarias cierra la primera mitad de 2026 con algunos de los mejores datos económicos de los últimos años. Según las cifras del Ministerio de Trabajo difundidas el 2 de julio, el archipiélago contaba en junio con 142.409 personas desempleadas, un 1,51% menos que en mayo (2.189 parados menos) y un 5,50% menos que en junio de 2025, es decir, 8.295 personas menos en términos interanuales. Por provincias, Las Palmas cerró el mes con 73.550 desempleados (-1,21% mensual, -6,61% interanual), mientras que Santa Cruz de Tenerife registraba 68.859 (-1,84% mensual, -4,30% interanual). El descenso afectó a todos los sectores: agricultura, industria, construcción y, sobre todo, servicios, que con 112.757 parados sigue siendo el sector más expuesto pero también el que más contribuyó a la caída, con 1.826 personas menos solo en el último mes.
El mercado laboral también mostró un buen dinamismo en la contratación: en junio se firmaron 63.947 contratos, un 23,15% más que en mayo y un 4,45% más que un año antes. De ellos, 27.757 fueron indefinidos —un 21,70% más que el mes anterior y un 14,62% más en términos interanuales—, señal de que parte del crecimiento del empleo se está consolidando en formas contractuales más estables y no solo en trabajos estacionales ligados al verano turístico.
Estos datos laborales se enmarcan en un contexto macroeconómico favorable: en el primer trimestre de 2026 el PIB canario creció un 3,0% interanual, tres décimas por encima de la media española (2,7%), con un avance trimestral del 0,7% frente al 0,6% nacional. Canarias, en definitiva, crece más que el conjunto de España, impulsada tanto por el turismo como por nueva inversión pública: el Cabildo de Tenerife ya ha anunciado la movilización de 140 millones de euros en 2026 para I+D+i, con proyectos que van desde la supercomputación y la inteligencia artificial hasta la biotecnología y las energías renovables.
No todo avanza, sin embargo, sin tensiones. Justo cuando mejoran los datos de empleo, en el sur de Tenerife las camareras de piso se reunieron en Adeje para valorar una posible huelga, un recordatorio de que el crecimiento del sector turístico sigue conviviendo con reivindicaciones sobre las condiciones laborales. Un apunte necesario: detrás de las cifras positivas del empleo canario permanece abierto el debate sobre la calidad de los contratos, los salarios y las cargas de trabajo en uno de los motores económicos del archipiélago.

