En los siete primeros meses de 2026 han llegado a Canarias 101.272 turistas alemanes menos que en el mismo periodo del año anterior. Solo en julio, el descenso fue de 9.692 personas, un 5,3% menos, según datos del Observatorio Turístico de Canarias recogidos por Canarias7 y publicados por Moncloa el 19 de agosto. No es un mes suelto: el ritmo de julio se parece bastante al del acumulado anual, lo que apunta a una tendencia estructural más que a un tropiezo puntual.
La isla más golpeada es Tenerife, con 53.585 turistas alemanes menos entre enero y julio, un retroceso del 10,2%. Le sigue Fuerteventura, que pierde 27.299 visitantes (-6,1%). Gran Canaria cede más de 22.000 llegadas pero sigue siendo la isla preferida por los alemanes, con 545.352 llegadas en el periodo. Solo La Palma escapa a la tendencia y consolida la recuperación de su turismo.
El panorama se amplía si se mira a otros mercados europeos. Italia, cuarto mercado del archipiélago, pierde un 5,5% en el año, con 27.466 turistas menos; solo en julio la caída italiana llega al 7,1%. El norte de Europa tampoco compensa: Suecia, Dinamarca, Finlandia, Noruega e Islandia caen todas, con Islandia un 26,2% por debajo y Dinamarca con 17.636 llegadas menos. A contracorriente, Francia crece casi 40.000 visitantes, supera los 400.000 y se convierte en el quinto mercado del archipiélago, un resultado que el Gobierno de Canarias atribuye en parte a las nuevas rutas directas a Lille, Lyon, Marsella y Niza.
¿Por qué pesa tanto Alemania? A diferencia de otras costas españolas, Canarias depende poco del turismo nacional y nota con más fuerza el enfriamiento de los grandes mercados emisores europeos. El precedente de la crisis financiera de 2009 lo demuestra: la conectividad aérea con Alemania tardó años en recuperarse del todo. Ahora, la crisis industrial alemana y los costes energéticos vuelven a poner a prueba la temporada alta del archipiélago, según el análisis de Moncloa, que también señala el riesgo de depender demasiado de pocos mercados.
El Gobierno autonómico, presidido por Fernando Clavijo con el respaldo del Partido Popular, apuesta ahora por la diversificación: promoción de mercados alternativos, refuerzo de la conectividad aérea y atención a un turista de mayor poder adquisitivo, menos ligado a los paquetes de masas. No es la primera vez que Canarias afronta un escenario así, pero la combinación de caída alemana, retroceso italiano y flaqueza nórdica convierte a 2026 en un año en el que la palabra "diversificación" está dejando de ser solo un eslogan de rueda de prensa.
Queda por ver si el otoño confirma la tendencia o si, como ya ha ocurrido antes, la temporada baja trae un reequilibrio parcial. Por ahora, los datos hablan de un mercado que se está redibujando ante los ojos del sector, con consecuencias directas sobre la ocupación hotelera, los precios y las cuentas del próximo ejercicio regional.

