Canarias estrena IrrigIA: la plataforma que decide sola cuánta agua necesita cada cultivo

Scritto il 15/09/2026
da Redacción

¿Cuánta agua necesita de verdad una hectárea de cultivo en un día de agosto, con ese tipo de suelo, esa planta, esa fase de crecimiento? Es la pregunta que cualquier agricultor canario lleva años respondiendo a ojo, por experiencia, muchas veces errando por exceso antes que arriesgarse. Una plataforma desarrollada por una empresa del archipiélago intenta responder con números.

Se llama IrrigIA y es el proyecto con el que Creative Vending SL, una de las diez empresas beneficiarias de los fondos RIS3 Ampliada que gestiona la ACIISI, la agencia canaria de innovación, quiere construir una plataforma autónoma para la gestión inteligente del riego y la fertirrigación en explotaciones agrícolas. La subvención, de 149.800 euros, cubre un proyecto de 17 meses, iniciado en julio de 2025 y con fecha de cierre en diciembre de 2026, cofinanciado en un 85% por la Unión Europea a través del programa FEDER Canarias 2021-2027.

El funcionamiento, según lo describió el Gobierno regional en el anuncio, cruza fuentes distintas: sensores de humedad instalados en el terreno, estaciones meteorológicas, imágenes satelitales. A partir de ese conjunto de datos, la plataforma genera recomendaciones precisas y personalizadas de riego y fertirrigación, ejecutadas después de forma automática por un sistema de control instalado en campo. No es, por tanto, solo un panel que sugiere, sino un sistema que actúa, reduciendo el margen de intervención manual y, en teoría, el error humano que lleva a regar de más o de menos.

El problema al que el proyecto intenta responder no tiene nada de abstracto para quien trabaja la tierra en Canarias. La consejera de Universidades, Ciencia e Innovación del Gobierno regional, Migdalia Machín, enmarcó la convocatoria que financia IrrigIA como "un paso firme hacia una Canarias más innovadora, más digital y preparada para afrontar los desafíos del futuro", y añadió que estas ayudas permiten "que el talento y la capacidad innovadora de nuestras empresas se traduzcan en soluciones reales". Palabras que, en este caso concreto, se miden con un dato muy tangible: la escasez de agua estructural que caracteriza al archipiélago, donde la disponibilidad hídrica depende en gran parte de la desalinización y donde cada litro destinado a la agricultura tiene un coste energético y económico que no existe en el resto de España.

El proyecto se suma a una línea de investigación ya activa en Tenerife, donde desde hace años el Cabildo, a través del Instituto Tecnológico y de Energías Renovables (ITER), el Instituto Canario de Investigaciones Agrarias (ICIA) y la Universidad de La Laguna colaboran en el proyecto REGADIA, pensado para prever con siete días de antelación las necesidades hídricas de los cultivos de plátano y aguacate, los dos de mayor consumo de agua en la isla. IrrigIA no nace del mismo consorcio, pero avanza en la misma dirección: sustituir la estimación empírica por un modelo predictivo, y hacerlo no solo para grandes cultivos de exportación sino para un abanico más amplio de explotaciones.

Queda por ver, al final del proyecto, cuánto se traducirán las recomendaciones de la plataforma en un ahorro hídrico medible sobre el terreno, y cuántas pequeñas explotaciones canarias, a menudo de gestión familiar y con márgenes económicos ajustados, podrán permitirse adoptar un sistema así una vez agotada la financiación pública. Son preguntas que nadie puede resolver todavía con certeza, a mitad de un proyecto que no concluirá hasta finales de 2026. Pero la idea de fondo, dejar que sean los datos y no la costumbre quienes decidan cuánta agua verter sobre cada planta, ya supone un cambio de paradigma para un archipiélago donde el agua nunca ha sido un recurso garantizado.