Mañana viernes, con las primeras luces del alba, cientos de corredores se colocarán en la línea de salida de un sendero de La Gomera para disputar una carrera de apenas 4,9 kilómetros. Que la distancia no engañe: ese recorrido sube 950 metros de desnivel en un trazado casi vertical, y es solo el aperitivo de un fin de semana que va a poner a la isla más pequeña y menos turística del archipiélago bajo los focos de todo un deporte a escala mundial.
Del 18 al 20 de septiembre, La Gomera acoge la novena edición de los Campeonatos del Mundo de Skyrunning, disputados este año en el marco de la decimoquinta edición de la Gomera Paradise Skyrunning, con Vallehermoso como punto neurálgico de los recorridos. Hay en juego 27 medallas entre títulos individuales, por equipos y una clasificación combinada que suma los resultados de las pruebas Vertical y Sky. Se las disputarán 270 atletas procedentes de 38 países y cinco continentes, una cifra que para un evento de skyrunning, disciplina todavía de nicho frente al maratón o el triatlón, supone una participación internacional considerable.
El programa se reparte en tres jornadas y tres disciplinas muy distintas entre sí. Se empieza el viernes con la Vertical, apenas 4,9 kilómetros pero 950 metros de desnivel positivo, una prueba que se corre más con piernas de escalador que de fondista. El sábado llega la SkyULTRA, 63 kilómetros y 4.100 metros de desnivel, la prueba que más que ninguna otra define el skyrunning como disciplina de resistencia extrema, a menudo corrida entre la noche y el día. El domingo cierra la Sky, 29 kilómetros y 1.900 metros de desnivel, un término medio entre los dos extremos que en el formato del Mundial sirve además para decidir el título combinado.
Que una isla como La Gomera, con menos de 22.000 habitantes, haya sido elegida para acoger un evento de esta magnitud no es un detalle casual. El territorio de la isla, con el bosque de laurisilva del Parque Nacional de Garajonay declarado patrimonio de la humanidad y una red de senderos que trepan desde el nivel del mar hasta superar los 1.400 metros en pocos kilómetros, ofrece exactamente el tipo de desnivel concentrado que el skyrunning, nacido en los Alpes en los años noventa, busca por definición. No es la primera vez que el archipiélago acoge citas internacionales de carrera de montaña, pero un Mundial supone un salto de categoría distinto, tanto en visibilidad mediática como en la llegada de atletas, personal técnico y aficionados que arribarán a la isla en los próximos días.
Para los organizadores locales, el evento representa además una apuesta económica y de imagen que va más allá del deporte puro: situar a La Gomera, a menudo eclipsada en el relato turístico por las islas mayores del archipiélago, en el centro de atención de una comunidad internacional de corredores de montaña, periodistas especializados y aficionados al trail running que seguirán las pruebas desde todo el mundo durante los próximos tres días.
Quién se llevará los títulos mundiales solo se sabrá el domingo por la noche, al término de la Sky. Pero ya desde el viernes por la mañana, cuando los primeros corredores partan hacia esos 950 metros de subida casi vertical, La Gomera habrá dejado de ser, por un fin de semana, simplemente una isla canaria para convertirse, con toda su aspereza, en el centro del mundo del skyrunning.

