¿Cuántas luces hay que apagar para salvar un pájaro? En Lanzarote la pregunta tiene una respuesta bastante concreta: las suficientes para que un pollo de pardela, en su primera noche fuera del nido, siga la luna sobre el mar y no el farol de un aparcamiento.
Entre septiembre y noviembre, los juveniles de varias especies de aves marinas dejan las zonas de nidificación y emprenden su primer vuelo nocturno hacia el océano. La pardela cenicienta atlántica y el petrel de Bulwer son especialmente sensibles a la iluminación artificial. Se deslumbran, pierden la trayectoria y caen a tierra, donde quedan expuestos a atropellos, depredadores y lesiones.
El Servicio de Recogida de Fauna Accidentada del Cabildo atendió en 2025 a 184 ejemplares de pardela cenicienta atlántica. Fue la especie con más registros del año, y en su mayoría eran juveniles accidentados por culpa de las luces.
Con esa cifra sobre la mesa, el Cabildo de Lanzarote y La Graciosa ha puesto en marcha la Campaña de Aleteo 2026, bajo el lema "Es tiempo de aleteo. Menos luz. Más vida". El 16 de septiembre, el Área de Medio Ambiente reunió en el Salón de Sesiones a los ayuntamientos, las policías locales y Protección Civil de los municipios, el Consorcio de Seguridad y Emergencias y la Federación Turística de Lanzarote. Presidieron la reunión el consejero Samuel Martín y el jefe del servicio, Paco Fabelo. Se repartieron carteles y cajas para que las policías locales puedan recoger y custodiar temporalmente a las aves.
"La coordinación previa nos permite que cada municipio conozca cómo actuar y disponga de los medios y la información necesarios cuando comience el periodo de mayor incidencia", explicó Martín.
El sector turístico ha recogido el guante. El 22 de septiembre, Asolan envió una circular a sus asociados pidiendo apagar o atenuar las luces exteriores de establecimientos e instalaciones siempre que sea posible, y difundir entre plantilla y clientes la cartelería de la campaña, disponible en español, inglés, francés y alemán. La asociación agrupa 155 establecimientos y 41.369 camas, cerca del 75% de la oferta alojativa de la isla. En agosto, según sus propios datos, la ocupación total en Lanzarote fue del 88,59%. Es mucha luz la que se puede recortar.
Para los hogares y las empresas, el Cabildo recomienda apagar la iluminación exterior que no haga falta, orientar las luminarias hacia el suelo y revisar patios, jardines, terrazas, aparcamientos y los bajos de los coches en las fechas de mayor riesgo.
Si aparece una pardela desorientada, el protocolo es sencillo. Alejar a personas y animales, cubrirla con una tela y meterla en una caja de cartón cerrada y ventilada, en un lugar oscuro y tranquilo. Anotar dónde y a qué hora se encontró. Después, avisar al 112 o a los Agentes de Medio Ambiente en el 928 598 548. No hay que darle comida ni agua, ni usar flash, ni lanzarla al aire.
Hubo un tiempo en que en Lanzarote las pardelas se cazaban para comer. Ahora buena parte de su futuro depende de algo mucho más cotidiano: el interruptor de una terraza.

