¿Cuánta gente cabe en un centro comercial en cinco días? En el Alisios, del 2 al 6 de septiembre, 156.459 personas según la organización de Gran Canaria Experience (GCX). En su estreno de 2025 fueron 87.069. El salto es del 79,2%, casi 69.000 visitantes más en un solo año.
Con esa cifra, el festival reivindica el mayor registro de asistencia documentado en España para un evento dedicado principalmente al videojuego. Supera los 139.231 de la Madrid Games Week de 2019 y los algo más de 138.000 de Barcelona Games World en 2018. En el mapa europeo se coloca, siempre según sus responsables, tras Gamescom y Paris Games Week, a unos 5.000 asistentes de la cita parisina, y por delante de la Milan Games Week & Cartoomics.
Hasta aquí, el titular de los comunicados. Pero en junio la previsión oficial hablaba de superar los 175.000 visitantes, y el récord se ha quedado unos 19.000 por debajo. Maspalomas News añade una advertencia sensata: formatos, recintos, duración y sistemas de conteo no son iguales en todos los eventos. Un centro comercial abierto con su clientela habitual no se mide igual que un pabellón ferial con control de acceso.
El dinero público y el retorno que falta
La Vicepresidencia Primera del Cabildo de Gran Canaria, que dirige Augusto Hidalgo, ha aportado 400.000 euros. El presupuesto global de la edición rondaba entre 1,5 y 2 millones, según la organización. «La apuesta que hace apenas un año podía parecer extraña se ha convertido en una referencia», resumió Hidalgo.
Lo que aún no hay es un balance económico cerrado. La primera edición generó, según Spain Audiovisual Hub, un impacto estimado superior a 5,8 millones de euros. Para 2026 los promotores preveían más de 20 millones de retorno y 120 millones de impactos publicitarios, pero son previsiones. Hasta que se publique un estudio posterior, conviene tratarlas como tales.
Más allá del público gamer
A1M Entertainment, la empresa de Emilio Hurtado y Antonio Cabrera, amplió el formato a 31 zonas temáticas. Junto a los videojuegos y los esports hubo K-Pop, cosplay, música, animación, juegos de mesa, simulación y deporte. El objetivo era atraer a familias y a gente que se acercaba por primera vez, no solo a jugadores habituales. Las crónicas del festival describen precisamente esa mezcla.
Para la isla, ese cambio de perfil pesa tanto como la cifra. Un evento que moviliza a residentes y familias deja gasto en comercio y restauración. Otra cosa es el turismo de quienes vuelan expresamente para asistir, y los datos disponibles no separan unos visitantes de otros. Cuántos de esos 156.459 llegaron de fuera no se ha dicho.
El Cabildo mantiene su respaldo y aspira a que GCX ayude a crear un tejido local de estudios, creadores y esports. Dos ediciones son pocas para saber si lo conseguirá. Público, desde luego, no le falta.

