El rofe es esa grava volcánica oscura que en Lanzarote cubre huertas, jardines y arcenes. La sal es la de las salinas y la del mar. El Festival de Literatura de Lanzarote juntó las dos palabras en su lema, "Letras de rofe y sal", y el 23 de septiembre presentó en Tías su cuarta edición. Empieza el 8 de octubre y termina el 2 de diciembre. Todas las actividades son gratuitas, con inscripción previa en fdll.es.
El FDLL nació en 2023. Lo dirige el escritor lanzaroteño Carlos Battaglini y lo organiza la Asociación Cultural Picón Narrativas, con apoyo de varios ayuntamientos, el Cabildo y los CACT. La idea era sencilla: traer autores conocidos a la isla para conversar de verdad con el público, no para presentaciones exprés con cola de firmas.
Ray Loriga abre el 8 de octubre en Arrecife. El programa difundido en agosto hablaba de la Biblioteca Insular y las notas de septiembre mencionan El Almacén, así que conviene confirmar la sede en la web antes de ir. Después el festival se traslada al Centro Cívico El Fondeadero de Puerto del Carmen para tres citas a las 19.30. El 20 de octubre estará Berna González-Harbour, que hablará de ficción, periodismo y realidad. El 27, Juan Gómez Bárcena abordará los límites entre historia y ficción. Y el 5 de noviembre llega la argentina Pola Oloixarac, con una charla sobre literatura, internet, algoritmos, deseo y nuevas formas de construir identidad.
En Yaiza, la Casa Benito Pérez Armas recibirá a Laura Ferrero y a Manuel Vilas, que cierra el festival el 2 de diciembre. Para quien quiera escribir además de escuchar, el programa de agosto incluye dos talleres: el de Fernando Clemot el 14 de octubre y el de Laura Fernández el 21, en la Casa de la Cultura Agustín de la Hoz de Arrecife.
La novedad de verdad está en Teguise. Por primera vez el festival llega a la antigua capital, y lo hace con un programa dedicado a la escritura canaria. "Combustión insular" ocupará el fin de semana del 7 y 8 de noviembre en el Convento de Santo Domingo. Alicia Llarena, Julio Fajardo Herrero, Acoidán Méndez y Natacha G. Mendoza hablarán de la voz literaria, de crear desde la periferia y de la relación entre tradición y contemporaneidad. En Canarias ese tema pesa. Cuando se escribe desde una isla a mil kilómetros de la península, la periferia es el punto de partida.
El alcalde de Tías, José Juan Cruz Saavedra, celebró en la presentación que el festival vuelva a Puerto del Carmen. Es una frase de protocolo, pero dice algo. Puerto del Carmen es sinónimo de turismo de playa, de restaurantes en primera línea y de hoteles. Hablar de Oloixarac y de algoritmos en un centro cívico de ese pueblo es, a su manera, una declaración de intenciones. La isla quiere ser algo más que sol.
Para residentes y recién llegados es además una oportunidad práctica: siete encuentros y dos talleres gratis en dos meses, en una isla donde la oferta cultural de otoño nunca ha sido enorme. Las plazas dependen de la inscripción, así que mejor reservar pronto. Las novedades se publican también en el canal de WhatsApp y en el Instagram del festival.

