Un 96,6% más. Esa es la subida de la capacidad aérea regular desde Suecia hacia el sur de Gran Canaria para la temporada de invierno 2026/27: 68.974 plazas adicionales, según los datos de capacidad programada que analizó en agosto Maspalomas24h. El dato, aislado, invita a celebrar. Puesto junto a los demás, obliga a matizar.
El mercado británico, el gran motor histórico del archipiélago, pierde 20.141 plazas hacia el sur de la isla (-3,8%) y se queda en 516.152 asientos. Alemania recorta 5.150 (-0,9%) y baja a 569.132. Son caídas moderadas en porcentaje, pero afectan a los dos países sobre los que la planta alojativa de Maspalomas y San Bartolomé de Tirajana ha levantado su temporada alta durante décadas.
Tampoco suben Italia (-0,6%, 502 plazas menos, hasta 84.218), Austria (-5,1%) ni Portugal (-13%).
Sin embargo, el conjunto crece. La capacidad total hacia el sur grancanario aumenta un 8%, hasta 3.242.492 asientos. La empujan la Península (+13,2%) y una serie de mercados que hace pocos años eran secundarios: Dinamarca (+43,7%), Francia (+44,2%), Finlandia (+23,1%), Bélgica (+19,6%), Suiza y Noruega (+14,9% cada uno). Canadá suma 6.368 plazas nuevas.
El diario del sur habla de una «realidad dual» y de un «espejismo estadístico». La cifra global esconde la dependencia de dos únicos emisores.
Cabe otra lectura, y no es excluyente. Un destino que durante años dependió de dos grandes clientes pasa a tener una docena de clientes medianos. Eso lo hace menos vulnerable a los problemas de un solo país, ya sea la crisis del coste de vida británica o el tirón de Egipto entre los alemanes. Nadie puede asegurarlo todavía: las plazas programadas no son pasajeros reales y las aerolíneas ajustan hasta el último momento.
Algunos nombres ayudan a entender el cambio. Discover Airlines, del grupo Lufthansa, conecta Gran Canaria con el norte de Europa vía Fráncfort y Múnich y ha anunciado nuevos destinos finlandeses para 2027. Norwegian abrirá Billund y reactivará Bergen y Stavanger. Volotea recupera el Toulouse–Gran Canaria. Y Jet2 añade Londres Gatwick.
Tenerife, mientras tanto, mira más lejos. El Cabildo anunció el 4 de septiembre que Air Canada mantendrá también en verano, desde junio de 2027, su ruta Tenerife–Montreal. La ruta arranca este invierno 2026/27 con un Airbus A321XLR de 182 plazas, 14 de ellas en clase Signature con asientos que se convierten en cama. La isla tendrá así conexión directa con Canadá los doce meses del año.
El vicepresidente y consejero de Turismo del Cabildo, Lope Afonso, ve en la decisión una confirmación del «atractivo y el potencial» de Tenerife en el mercado canadiense. La corporación insular quiere atraer viajeros de larga distancia interesados en naturaleza, cultura, cruceros y congresos. Para los residentes, Montreal abre la puerta a Canadá, Estados Unidos y América Latina.
¿Qué supone esto a pie de calle? Un turista sueco no se comporta como uno británico: viaja en otras fechas, suele alargar la estancia en los meses fríos y pide otros idiomas y servicios. Restaurantes, empresas de excursiones y comercios del sur tendrán que atender a un público más fragmentado. En Maspalomas ya lo intuyen: será un invierno menos previsible que de costumbre.

