1,794 kilovatios hora. Es lo que, según la nota del Gobierno de Canarias que recoge Veolia, necesita la planta experimental DESALRO 2.0 para producir un metro cúbico de agua. Guinness World Records la certificó en diciembre de 2025 como la planta desaladora de menor consumo energético del mundo.
¿Por qué importa una cifra tan pequeña? Porque en Canarias el agua es, en buena medida, un asunto de energía. El Spain Smart Water Summit, en su décima edición, se celebró en Madrid del 29 de septiembre al 1 de octubre, con más de cien representantes de administraciones, operadores y tecnológicas. El primer día, de 16:45 a 18:30, hubo una sesión titulada “La gestión del agua en Canarias”, con Fernando Azcárate Camino, director de Ciclo del Agua y Proyectos de Fondos Next Generation del Gobierno canario, y Carla Ylenia Trujillo Pulido, directora del PERTE en EMMASA, en Tenerife.
El Espejo Canario resume los retos: fuerte dependencia de la desalación, costes energéticos elevados, sistemas hídricos físicamente separados entre islas y la presión de la actividad turística sobre la demanda. El texto plantea la digitalización, es decir, monitorización y uso de datos para anticipar la demanda, como una forma de contener esos costes, más que como un objetivo solo ambiental.
Un ejemplo del programa: una empresa patrocinadora, SCUBIC, cita su trabajo con la planta Las Palmas III de EMALSA, donde el aprendizaje automático predice la demanda y elige la combinación de líneas más eficiente. Es material promocional y así hay que leerlo, pero ilustra el tipo de herramientas en juego.
¿Y en Pozo Izquierdo, Gran Canaria? DESALRO 2.0 lo lideró el Instituto Tecnológico de Canarias con fondos Next Generation. Según El Apurón, que daba los resultados en mayo de 2024, consume menos de 2,0 kWh/m³, un 25% menos que un diseño convencional, con 2.500 m³ al día de capacidad y funcionando desde diciembre de 2023. Es modular y compacto, útil para emergencias o para complementar plantas existentes; sus diseños se aplican en ampliaciones en las islas y se estudian en proyectos privados en la península.
El panorama general, de la misma fuente y con datos de entonces: 28 grandes plantas con más de 480.000 m³ diarios de capacidad, 11 en Gran Canaria, 7 en Fuerteventura, 5 en Tenerife, 3 en Lanzarote y 2 en El Hierro, trabajando al 75% de su capacidad. Sobre el peso eléctrico de la desalación el artículo da dos cifras distintas, el 17% del consumo eléctrico total y el 6,2% de la electricidad generada (datos de 2022), sin explicar la diferencia. Mejor no elegir una.
Queda una pregunta abierta: cuánta de esa eficiencia saldrá del laboratorio. Una planta de 2.500 m³ al día es pequeña frente a la red, y un récord de consumo no dice nada de costes de mantenimiento ni de pérdidas en las redes. Sobre eso, las fuentes consultadas callan.

