“A los seis meses de empezar la obra ya tenía las llaves.” Así lo cuenta, en esencia, Antonio José Martín a RTVC, y sin rodeos: tras la erupción del volcán de La Palma quería reconstruir la casa que tenía en La Laguna, su arquitecto le propuso una vivienda industrializada y aceptó, aunque con más de una duda sobre los materiales. Esas dudas, dice, se le fueron al ver el resultado. Hoy se declara muy satisfecho y volvería a elegir el mismo sistema.
Su caso es un testimonio, no una estadística, y así hay que leerlo. Martín asegura que ahorró hasta un 40% en la instalación y recuerda que, tras la erupción, el precio de un bloque pasó de menos de un euro a más de dos (el artículo no especifica la unidad). No se nombra ninguna constructora ni se cita norma alguna. Un hombre, una casa. Y sin embargo la historia llega justo cuando Canarias intenta convertir ese método en política de vivienda.
Construir “en industrial” significa fabricar en planta, de forma seriada y automatizada, muros, baños o estructuras completas, para transportarlos a la obra y montarlos. La definición aparece en el protocolo firmado en junio por el vicepresidente Manuel Domínguez con las asociaciones empresariales AECPLP, de Las Palmas, y FEPECO, de Santa Cruz de Tenerife. El texto busca reducir plazos y costes, mejorar la calidad y la seguridad laboral y facilitar el acceso a la vivienda. Prevé dos oficinas técnicas, una en Tenerife y otra en Gran Canaria, con 200.000 euros para cada asociación, y dura tres años, prorrogables.
El paso del papel a la obra se ve en Ingenio. El 15 de octubre el Gobierno y el ayuntamiento firmaron un convenio para 19 viviendas industrializadas de alquiler asequible, dirigidas a jóvenes de entre 18 y 35 años, con superficies construidas de 60 a 120 metros cuadrados. La inversión estimada es de 2,53 millones de euros. El ayuntamiento cede sin canon una parcela de 565,32 metros cuadrados, con edificabilidad prevista de 1.582,89, y la gestión recae por un máximo de 75 años en la empresa que gane el concurso. Por el Gobierno habló Ana Zurita, directora general de Industria; la alcaldesa es Vanessa Martín.
Las fechas son concretas. Las propuestas del concurso de proyectos se presentan hasta el 15 de noviembre de 2026 y las obras están previstas del 20 de marzo de 2027 al 20 de enero de 2028, diez meses de construcción. Quien cuente con ser beneficiario tendrá que esperar. El Gobierno ha dicho que repetirá la fórmula con el ayuntamiento de Santa Cruz de La Palma, y la alcaldesa de Ingenio ha declarado que buscará más suelo público para construir muchas más viviendas. RTVC cita a Santa Cruz de La Palma e Ingenio entre los municipios donde se prevé promover vivienda pública con este sistema.
Quedan preguntas que las fuentes no resuelven. No sabemos cuántas viviendas industrializadas se han entregado ya en el archipiélago ni cuánto cuestan de verdad frente a una obra tradicional: la única cifra de coste disponible es el 40% que cuenta un propietario. Tampoco sabemos si los alquileres asequibles de Ingenio son un modelo al alcance de los municipios pequeños. Para quien busca casa en una isla con poca oferta, las fechas pesan más que los eslóganes: el primer inquilino de Ingenio entrará, si todo va según el calendario, después de enero de 2028.

