Quien trabaja desde donde quiere: el mapa (en evolución) del coworking canario
Son las nueve de la mañana en La Orotava, y en una casa histórica rehabilitada alguien abre el portátil en una terraza con vistas al mar, mientras otros van llegando poco a poco para el primer café compartido del día. No es un hotel, ni una oficina: es uno de los muchos espacios de coliving y coworking que en los últimos años han cambiado la fisonomía de algunas zonas de Canarias, convirtiéndolas en un destino estable para quienes trabajan en remoto todo el año.

